Venezuela amplía amnistía: 7.365 liberados, puerta abierta a exiliados
Caracas confirma la liberación de más de 7.300 personas gracias a la ley de amnistía, aprobada en febrero. La medida, que abarca delitos desde 1999, genera debate sobre su impacto político y social.
La amnistía, un movimiento estratégico con implicaciones políticas
Según el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, 7.365 individuos han obtenido la “libertad plena” bajo la ley. Rodríguez, hermano de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, reveló que han recibido solicitudes de exiliados venezolanos para acogerse a la amnistía, sin precisar nombres. La Comisión de Seguimiento de la ley ahora atenderá a casos provenientes del extranjero, con especial atención a políticos que deseen regresar.
La iniciativa busca facilitar el retorno de figuras políticas al país, pero no está exenta de controversia. La líder opositora María Corina Machado, desde Washington, anunció su inminente regreso para consolidar un “gran acuerdo nacional”. Sin embargo, el gobierno venezolano ha advertido que Machado podría enfrentar acciones judiciales por su llamado a una “intervención militar”.
La cifra de 7.365 liberados pone de manifiesto la magnitud de la medida. Pero hay un detalle: la amnistía no incluye delitos de lesa humanidad. ¿Un resquicio legal que podría generar nuevos conflictos?
La complejidad de la situación se agrava con las tensiones políticas internas y la creciente polarización. El retorno de exiliados, aunque facilitado por la ley, no garantiza la reconciliación. La amnistía, más que un acto de clemencia, se presenta como una jugada estratégica en un tablero político en constante movimiento. Y en este tablero, las piezas aún no están en su lugar.