Valencia, un rival en su mejor momento, advierte giraltéz
El Celta se enfrenta a un Valencia que, según sus propias palabras, está en su punto álgido. Claudio Giraltéz, técnico céltico, ha reconocido que el equipo valencianista ha encontrado la estabilidad tanto en juego como en resultados, un factor que convierte el próximo encuentro en Mestalla en un desafío considerable.

La solidez táctica del equipo de corberán
Giraltéz no se ha limitado a reconocer la mejoría del Valencia. Ha profundizado en la complejidad que supone enfrentarse a un equipo con una plantilla “completísima”, capaz de ofrecer una “variabilidad brutal” en sus alineaciones y cambios. Un detalle que, según el entrenador, dificulta enormemente la planificación táctica.
El partido de ida, disputado en Vigo, dejó un sabor agridulce para el Celta. Aunque el marcador final (4-1) reflejó una victoria contundente, Giraltéz insiste en que el resultado fue “engañoso”. “Sufrimos mucho durante la primera media hora”, admite, resaltando que el acierto de sus delanteros les permitió desequilibrar el encuentro en momentos clave.
Pero hay un detalle que pocos han subrayado: la adaptación de los fichajes veraniegos al sistema de juego de Carlos Corberán. Jugadores que al inicio de la temporada tenían dificultades para encajar, ahora se muestran en un estado de forma óptimo, aportando nuevas soluciones al esquema táctico. Ramazzani es un claro ejemplo, pero la lista es más extensa.
Unai Núñez, ex jugador del Celta, también ha sido destacado por Giraltéz, quien valora positivamente su continuidad en el Valencia. La estabilidad que los recientes resultados han aportado al proyecto valencianista ha liberado a los futbolistas, permitiéndoles jugar con mayor desparpajo y confianza.
La cifra habla por sí sola: el Valencia ha ganado sus últimos cinco partidos de Liga. Una dinámica que, inevitablemente, convierte el choque de Mestalla en una prueba de fuego para el Celta, que deberá desplegar su mejor versión para aspirar a un resultado positivo. La solidez defensiva y la capacidad goleadora del conjunto valencianista, combinadas con una táctica flexible y una plantilla llena de talento, convierten a este Valencia en uno de los equipos más peligrosos de la competición.