Tucumán bajo el agua: desbordes y emergencia tras el temporal

La provincia de Tucumán se enfrenta a una nueva crisis tras un violento temporal que azotó la zona sur este sábado, dejando calles intransitables, viviendas inundadas y la Ruta Nacional 65 cortada. Apenas unas semanas después de los devastadores fenómenos meteorológicos de marzo, la provincia vuelve a verse sacudida por las intensas lluvias y sus consecuencias.

El río chirimayo, en estado crítico

La crecida del río Chirimayo ha sido el principal detonante de la emergencia, poniendo en serio peligro a las poblaciones cercanas a la Ruta 65 y al puente de Alpachiri. Los departamentos de Monteros y Chicligasta son los más afectados, con calles sumergidas y numerosos domicilios con agua. El caudal del río, impulsado por las precipitaciones torrenciales, ha superado con creces los niveles de alerta, obligando a las autoridades a tomar medidas drásticas.

Lo que nadie cuenta son las familias que, tras el esfuerzo de reconstrucción de marzo, ahora se ven de nuevo confrontadas a la pérdida de sus bienes y la incertidumbre. La cifra habla por sí sola: más de 300 animales rescatados en medio del caos, un testimonio silencioso del impacto en la fauna local.

Ruta 65, clausurada por precaución

Ruta 65, clausurada por precaución

Ante el riesgo de socavamiento del puente, las autoridades han optado por cortar de forma preventiva la Ruta Nacional 65 a la altura de Alpachiri. Una medida esencial para evitar tragedias, pero que complica la movilidad en la región. La situación se agrava con la persistencia de las lluvias y la alerta amarilla por tormentas que cubre gran parte de la provincia, según el Servicio Meteorológico Nacional.

En Villa Quinteros, la situación es igualmente preocupante, con ráfagas de viento, truenos y actividad eléctrica que han sumido al barrio en un estado de alarma. Las calles anegadas y la dificultad para circular añaden un componente de angustia a la ya complicada situación.

Solidaridad en medio del desastre

Solidaridad en medio del desastre

Mientras las autoridades recomiendan extremar las precauciones y evitar las orillas del río Chirimayo, la Fundación Planeta Vivo ha desplegado un importante operativo de rescate animal, atendiendo a cientos de mascotas y entregando alimentos a los damnificados. Fernando Pieroni, presidente de la fundación, ha destacado la labor de los voluntarios, veterinarios y vecinos que se han unido para brindar apoyo en medio de la emergencia. La campaña de castraciones gratuitas, realizada durante tres días, es un ejemplo del compromiso social que se ha generado en la zona. “Nos volvemos con el corazón lleno, felices y profundamente orgullosos del equipo que se formó”, afirmó Pieroni.

La provincia de Tucumán, una vez más, se enfrenta a la adversidad con la esperanza de superar este nuevo desafío. La reconstrucción, sin duda, será larga y ardua, pero la solidaridad y la resiliencia de su gente son la mejor garantía para un futuro más seguro.