Sismo sacude oaxaca: magnitud 4.2 alerta a méxico ante riesgo sísmico
Un temblor de 4.2 grados en la escala de Richter sacudió el municipio de Salina Cruz, Oaxaca, generando una nueva alerta en un país propenso a movimientos telúricos.
El servicio sismológico nacional confirma el movimiento
El Servicio Sismológico Nacional (SSN) reportó el sismo a las 8:50 horas de este 17 de marzo, con epicentro a 100 km al sureste de la ciudad de Oaxaca. Afortunadamente, hasta el momento, las autoridades no han informado de daños.
Aunque la intensidad del temblor se considera baja, el evento sirve como recordatorio constante de la actividad sísmica que caracteriza a México. La región se encuentra en una zona de alta reactividad tectónica.
México es un país sísmico. La historia lo demuestra. El terremoto más potente registrado en el país ocurrió el 28 de marzo de 1787, con una magnitud de 8.6 en Oaxaca, un evento que desató un tsunami devastador.
¿Por qué méxico es tan propenso a los terremotos?
La ubicación geográfica del país, en la Brecha de Guerrero, lo sitúa en una zona de acumulación de energía tectónica. Esta brecha, producto de la subducción de la placa de Cocos bajo la placa Norteamericana, genera una constante tensión que se libera en forma de sismos.
El SSN y la Red Acelerográfica Nacional del Instituto de Ingeniería de la UNAM monitorean continuamente la actividad sísmica. La UNAM, a través del estudio del efecto de sitio, ha identificado alrededor de 20 formas diferentes de calcular la magnitud de un sismo, buscando mediciones más precisas para la ingeniería y la protección civil.
Memorias de 1985 y 2017
Los terremotos de 1985 y 2017, con magnitudes de 8.2 y 8.2 respectivamente, dejaron cicatrices imborrables en la memoria colectiva mexicana. El sismo de 1985, con epicentro en Guerrero, paralizó Ciudad de México, y el de 2017, con epicentro en los límites de Puebla y Morelos, causó 369 decesos.
El 28 de marzo de 1787, el terremoto más fuerte en la historia de México, no solo sacudió la tierra, sino que generó un tsunami que avanzó seis kilómetros tierra adentro, una prueba palpable del poder destructivo de la geología.
Los científicos advierten que terremotos de magnitud 8.6 o superior podrían ocurrir en los próximos años en las costas de México y Centroamérica, debido a la acumulación de energía en la Brecha de Guerrero. La vigilancia constante y la preparación son ahora más necesarias que nunca.
La naturaleza no pide permiso. Solo ofrece lecciones.
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