Pradales desafía al pse y exige unidad a eh bildu en euskadi

Imanol Pradales, lehendakari de Euskadi, elevó la tensión política este domingo en Bilbao. En un Aberri Eguna marcado por la reflexión y la estrategia, el líder del PNV no solo reavivó el debate sobre el autogobierno, sino que también lanzó un ultimátum al PSE-EE y un llamado a la rendición de cuentas a EH Bildu, pintando un escenario político vasco convulso y exigiendo una respuesta clara.

El autogobierno, el eje central del debate

Ante una multitud en la Plaza Nueva de Bilbao, Pradales acusó implícitamente al PSE-EE de ambigüedad, instándolos a pronunciarse sobre si realmente aspiran a una mayor autonomía para Euskadi. “Si ‘ese alguien’ no quiere más autogobierno y más capacidad de decisión para Euskadi, que lo diga claramente”, sentenció, dejando claro que el PNV sí apuesta con firmeza por avanzar en esa dirección. La ironía resbaló en su discurso, recordando las limitaciones que Euskadi afrontaba hace solo dos años en áreas cruciales como la gestión del desempleo o la regulación de la inmigración, contrastándolas con las nuevas competencias adquiridas.

¿Dónde está eh bildu? la pregunta en el aire

¿Dónde está eh bildu? la pregunta en el aire

Pero la crítica más contundente se dirigió a EH Bildu. Pradales cuestionó la coherencia de las propuestas independentistas, señalando que, en momentos clave para la defensa de los intereses vascos, como la negociación del subsidio de paro o la defensa del Concierto Económico, la formación abertzale parecía ausente. “Hoy algunos hablarán de unidad abertzale, de actuar ‘como Pueblo’ y de ‘acuerdos de País’. Bonitos deseos, ojalá se correspondieran con la realidad”, ironizó el lehendakari, desafiándolos a “coger la ikurriña” y a defender “con hechos la nación vasca”. La acusación subyacente: una búsqueda de protagonismo político que se contrapone a la defensa real de los intereses vascos.

Un contexto turbio y la sombra de la derecha

Un contexto turbio y la sombra de la derecha

El Aberri Eguna, según Pradales, se celebra en un “contexto muy revuelto”, marcado por el auge del populismo, el totalitarismo y la demagogia. Su preocupación se extiende a la situación del Ebro, a la “derecha autoritaria” y a una “derecha conservadora, perdida, mirando de reojo y condicionada por una extrema derecha que le marca el paso”. Advirtió sobre el peligro de que la combinación PP-VOX alcance el poder, pero aseguró que Euskadi está “preparada” gracias a la “Casa Vasca”.

El 'guernica' y el ultimátum a sánchez

En un giro inesperado, Pradales abordó la polémica sobre la posible cesión del 'Guernica' de Picasso a Euskadi, criticando la reacción “exagerada” de los sectores mediáticos españoles. “Sacaron a Franco de su tumba en el Valle de los Caídos, ¿no son capaces de traer un cuadro de Madrid a Euskadi?”, cuestionó al presidente Sánchez, lanzándole un ultimátum: “La pelota está en su tejado. Que respondan”. La demanda, más allá del valor simbólico del cuadro, se presenta como una prueba de la voluntad política del Gobierno español de avanzar en la reparación histórica y en el reconocimiento de la identidad vasca.

Con la legislatura española llegando a su fin, y con una agenda bilateral plagada de asuntos pendientes, como la financiación de la dependencia o la oficialidad del euskera en Europa, Pradales instó a Sánchez a demostrar su compromiso con Euskadi. La pregunta final, implícita en su discurso, resuena con fuerza: ¿dejaremos a Euskadi un legado de acuerdos o uno de promesas incumplidas?