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Mahiques remueve el tablero: cambios clave en justicia y la batalla por el control

El Ministerio de Justicia ha experimentado una sacudida interna con la llegada de Juan Bautista Mahiques, quien en apenas un mes ha impulsado una reestructuración profunda que apunta a remodelar el control de áreas clave para la administración pública. La salida del Subsecretario de Asuntos Registrales, Carlos Eduardo Medina, y la designación de Gonzalo Miguel Estevez son solo la punta del iceberg de una renovación que busca, según fuentes internas, asegurar la fidelidad política del nuevo ministro.

La purga en la alta dirección: un movimiento anticipado

La purga en la alta dirección: un movimiento anticipado

La decisión de Mahiques de solicitar renuncias masivas en organismos reguladores como la Inspección General de Justicia (IGJ), la Oficina Anticorrupción (OA), la Unidad de Información Financiera (UIF) y la Procuración del Tesoro, apenas unas semanas después de asumir, revela una estrategia agresiva para consolidar su poder. Si bien algunos de estos cambios ya se han materializado, como el nombramiento de Gabriela Zangano en la OA, otros permanecen en proceso, atrapados en laberintos burocráticos y consideraciones políticas.

Lo que nadie cuenta es el trasfondo del proceso en la UIF, un organismo vital para la prevención del lavado de activos. Tras la salida de Paul Starc a principios de año y el fracaso en la designación de Ernesto Gaspari, la presión para nombrar un titular es palpable. El anuncio de una audiencia pública para el 22 de abril, donde se analizará la candidatura de Matías Álvarez, pone de manifiesto la complejidad del proceso y la sensibilidad política del cargo.

El Decreto 227/2026 formalizó la salida de Medina, quien se marcha tras años en la Subsecretaría de Asuntos Registrales, un área responsable de la supervisión de los registros públicos. Su sucesor, Gonzalo Miguel Estevez, asume en un momento crítico, con la necesidad de agilizar los procesos y garantizar la transparencia en un sector vulnerable a la corrupción.

El ex Secretario de Justicia, Sebastián Amerio, y Santiago Castro Videla, ahora subprocurador, permanecen en sus puestos, mientras que la renuncia de Daniel Vítolo como inspector general de Justicia ha sido aceptada, dando paso a Alejandro Horacio Ramírez. La velocidad de esta reestructuración, que se extiende a prácticamente todos los niveles de la Secretaría de Justicia, plantea interrogantes sobre la verdadera motivación detrás de estos cambios: ¿una simple reorganización interna o una estrategia de control político más ambiciosa?

La cifra habla por sí sola: en menos de un mes, Mahiques ha movido piezas clave de la estructura judicial, sentando las bases para un nuevo orden en el Ministerio de Justicia. El futuro del combate contra la corrupción y la transparencia en la administración pública nacional depende, en gran medida, de las decisiones que se tomen en las próximas semanas.