Perú al borde: fujimori, aliaga y álvarez en la recta final
La polarización política en Perú se ha intensificado a tan solo siete días de las elecciones generales del 12 de abril. Con una intención de voto fragmentada y un altísimo porcentaje de indecisos, el desenlace de la contienda se presenta como incierto y determinante para el futuro del país. La incertidumbre se palpa en las calles, mientras los candidatos se afanan en los últimos mítines y debates.
La encuestas dan una ligera ventaja a fujimori
Según la última encuesta de Datum para El Comercio, Keiko Fujimori, líder de Fuerza Popular, aventaja con un 14,5% de intención de voto. Le siguen Carlos Álvarez (País Para Todos) con un 10,9% y Rafael López Aliaga (Renovación Popular) con un 9,9%. Sin embargo, la cifra de indecisos, que ronda el 13,9%, es un factor clave que podría inclinar la balanza en cualquier dirección. La legislación peruana prohíbe la difusión de nuevas encuestas durante la última semana de campaña, lo que obliga a los equipos a redoblar sus esfuerzos en el contacto directo con el electorado.

Un panorama de 35 candidaturas
El escenario electoral es, además, inusualmente amplio. Tras el período de tachas, un total de 35 planchas presidenciales se encuentran habilitadas para competir, lo que refleja la dispersión política y la diversidad de propuestas. Entre ellas, destacan las de Fuerza Popular, encabezada por Fujimori con Luis Galarreta y Miguel Torres como vicepresidentes; Renovación Popular, con Rafael López Aliaga, Norma Yarrow y Jhon Ramos; y País Para Todos, con Carlos Álvarez, Maria Chambizea y Diego Guevara. También figuran Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), Jorge Nieto (Buen Gobierno), Ricardo Belmont (Obras), entre otros, con opciones, aunque más alejadas, de llegar al sillón presidencial.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) han exhortado a la ciudadanía a informarse sobre los candidatos y sus propuestas, instando a un voto responsable. Más de 27 millones de peruanos acuden a las urnas el próximo domingo, en una elección que no solo definirá al próximo presidente, sino también la composición del Senado, la Cámara de Diputados y el Parlamento Andino, lo que convierte esta jornada en una de las más trascendentales de la historia democrática del país.
La fragmentación del voto y la alta volatilidad de la intención de voto hacen que el resultado sea impredecible, dejando la puerta abierta a sorpresas y a la necesidad de un posible balotaje. La paciencia y la prudencia serán claves para analizar los resultados y evitar interpretaciones prematuras. La democracia peruana se pone a prueba una vez más.