Montero se sumerge en el albaicín: tradición y voto en granada

María Jesús Montero, secretaria general del PSOE-A y aspirante a la presidencia de la Junta de Andalucía, eligió el corazón histórico de Granada, el Albaicín, para su jornada del Sábado Santo. Un movimiento estratégico, sin duda, que busca conectar con las señas de identidad de la ciudad a escasas semanas de las elecciones autonómicas.

El albaicín, escenario de tradición y estrategia política

El albaicín, escenario de tradición y estrategia política

La candidata socialista no se limitó a un saludo protocolario. Se adentró en las profundidades de las tradiciones cofradieras granadinas, asistiendo a la procesión de la Virgen de la Alhambra, la única que recorre las calles de la capital andaluza en este día. Un evento cargado de simbolismo y arraigo popular, que Montero aprovechó para interactuar con los vecinos y mostrar su respeto por el patrimonio cultural de la región.

Pero hay un detalle que escapa a la mera anécdota. La Hermandad de la Aurora, con raíces profundas en el barrio de San Miguel Bajo, fue otro punto clave de su visita. Se trata de una de las cofradías más veteranas y queridas de Granada, un tejido social que Montero buscaba tejer con su presencia. La elección de esta cofradía, en particular, no es casualidad: representa un vínculo con la historia y las tradiciones populares de la ciudad, un terreno fértil para conectar con el electorado más conservador del Albaicín.

Además, Montero aprovechó la ocasión para visitar una exposición en el Palacio de Carlos V, acompañada por el director de la Alhambra, Rodrigo Ruiz-Jiménez. Un gesto que, más allá del interés cultural, subraya su compromiso con la conservación del patrimonio histórico y la promoción del turismo en Andalucía. La visita, sin duda, busca capitalizar el valor turístico del Albaicín, un motor económico clave para la ciudad y la región.

La cifra habla por sí sola: el Albaicín acoge a miles de visitantes cada año, generando un impacto económico significativo. Una realidad que Montero, con su paseo por sus calles, parece entender y querer proyectar como un activo estratégico para el futuro de Andalucía.