Málaga sangra impuestos: ¿dónde están las inversiones?

La provincia de Málaga ha pulverizado sus cifras de recaudación tributaria, alcanzando niveles récord sin que esto se traduzca en mejoras palpables para sus ciudadanos. La portavoz del PP provincial, Elisa Pérez de Siles, ha encendido las alarmas, señalando una desconexión alarmante entre el dinero que aporta la provincia a las arcas del Estado y el retorno que recibe en inversiones.

Un incremento del 94% en siete años: ¿para qué?

Un incremento del 94% en siete años: ¿para qué?

Las cifras, extraídas de la Agencia Tributaria, son demoledoras: de 3.284 millones de euros recaudados en 2019, Málaga ha aportado 6.358 millones en el ejercicio pasado, un aumento cercano al 94% en tan solo siete años. Pero lo que realmente inquieta es la ausencia de una respuesta por parte del Gobierno de Sánchez. Mientras los ciudadanos malagueños ven cómo sus impuestos se elevan, las infraestructuras clave languidecen: movilidad, seguridad, gestión hídrica. la lista de necesidades sin atender es extensa.

La dirigente popular subraya que esta situación se agrava si consideramos que Málaga se erigió como la octava provincia más contribuyente a las arcas del Estado en 2025, una tendencia que se mantiene con un incremento del 9,4% en los dos primeros meses de este año, superando los 1.204 millones de euros. Pero la promesa de un retorno equitativo permanece en el aire.

El IRPF, el impuesto estrella de la recaudación. El impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) ha sido el que más ha contribuido a esta ingente recaudación, alcanzando los 2.675 millones de euros en 2025, un 17,8% más que el año anterior, un ritmo de crecimiento superior al del resto del país. Le siguen el impuesto de Sociedades, con 1.177 millones (+14,7%), y el IVA, con 2.051 millones de euros, un 10,1% superior a 2024. Una vorágine fiscal que, según el PP, asfixia a familias, pymes, autónomos y empresas.

Pero hay un detalle que agrava aún más la situación: la gestión de María Jesús Montero, exministra de Hacienda, quien, según la portavoz del PP, abandona el Gobierno con un “récord de recaudación tributaria en Andalucía y en Málaga bajo el brazo”, sin haber invertido lo suficiente en la provincia. La ausencia de Presupuestos Generales del Estado durante tres años consecutivos, junto con la falta de ajuste de tramos y deducciones a la inflación, agudiza la presión fiscal sobre los contribuyentes.

La política tributaria del Gobierno ha generado casi un centenar de medidas de recaudación que han elevado impuestos y cotizaciones a niveles sin precedentes. La ciudadanía malagueña, que ha visto cómo su carga fiscal se dispara, se pregunta a razón de qué.

La pregunta ya no es si Málaga está contribuyendo lo suficiente, sino si el Gobierno está cumpliendo con su obligación de invertir en la provincia que financia gran parte de sus gastos. La respuesta, por ahora, es un silencio ensordecedor.