La seguridad social pulveriza récords: ¿es sostenible este crecimiento?
Madrid se despertó hoy con una cifra que pocos esperaban: 21.882.147 afiliados a la Seguridad Social, una barbaridad que representa el mayor registro histórico para el mes de marzo. El dato, impulsado principalmente por el sector de la hostelería, deja entrever una recuperación que, si bien es celebrada, plantea interrogantes sobre su sostenibilidad a largo plazo.

El auge de la hostelería, motor de la afiliación
La campaña de Semana Santa ha inyectado una dosis masiva de empleo al sector hostelero, sumando 79.701 trabajadores a las filas de la Seguridad Social. Esta cifra, lejos de ser un espejismo, se suma a una tendencia al alza que ya se observaba en los meses anteriores, evidenciando la vital importancia de este sector para la economía española. Pero hay un detalle que conviene analizar con detenimiento: la naturaleza estacional de este empleo, que podría generar volatilidad en los datos futuros.
Los Ministerios de Seguridad Social y de Trabajo confirman que, en términos desestacionalizados, la cifra de afiliados supera por primera vez los 22 millones (22.010.532), un aumento de 80.274 ocupados en el último mes. Lo que nadie cuenta es que este crecimiento, aunque notable, no elimina la necesidad de generar empleo de calidad y con contratos indefinidos, una demanda constante por parte de los sindicatos y una preocupación latente en la sociedad.
El número de desempleados registrados también ha experimentado una reducción significativa, situándose en 2.419.712 personas, un nivel no visto desde 2008. La disminución de 22.934 personas en marzo es, sin duda, una noticia positiva, pero no debe ocultar la persistencia del desempleo juvenil y el reto de la formación profesional para adaptar a los trabajadores a las nuevas demandas del mercado laboral. La cifra habla por sí sola: el empleo ha retrocedido a niveles anteriores a la crisis de 2008, pero la calidad del mismo es un debate abierto.
La pregunta que flota en el aire es si este crecimiento sostenido de la afiliación a la Seguridad Social es el preludio de una recuperación económica sólida o una burbuja alimentada por factores coyunturales. La respuesta, como suele ocurrir, reside en la capacidad de las autoridades para implementar políticas que fomenten un crecimiento inclusivo y sostenible, capaz de generar empleo de calidad y reducir la brecha de desigualdad.