La pascua de los windsor: una solemnidad sin precedentes
La familia real británica enfrentará una Pascua sin precedentes este domingo, en un servicio religioso en el Castillo de Windsor marcado por una presencia reducida y ausencias significativas.

Un ambiente sobrio ante el contexto familiar
Después de varios años de reuniones concurridas para celebrar este día, este año el número de asistentes distará mucho de las tradicionales convenciones familiares. Al frente, el rey Carlos III, acompañado por la reina Camila, presidirá la misa. Junto a ellos, se espera la presencia de los príncipes de Gales, Guillermo y Kate Middleton, con sus tres hijos.
Aun así, el duque y duquesa de Sussex, Harry y Meghan Markle, seguirán ausentes, como lo harán las princesas Beatriz y Eugenia, hijas del príncipe Andrés, quien ha elegido planes alternativos para estas fechas.
Según fuentes cercanas a la Casa Real, las ausencias de Beatriz y Eugenia no suponen una ruptura definitiva con la familia. Ambas podrían retomar su presencia en próximos compromisos oficiales.
El servicio religioso será seguido de una tradicional saludo al público en el exterior del castillo, antes de un almuerzo en privado con platos típicos como cordero asado, verduras de temporada, patatas y pudin de Yorkshire.