Juicio por doble crimen en mar del plata: albañil niega su participación y la fiscalía apunta a la venta de objetos robados

El juicio contra Jonathan Darío Cáceres, acusado de asesinar a las jubiladas María Angélica Rossi (77) y Elizabet Othondo (81) en Mar del Plata, comenzó este lunes con una fuerte negación por parte del imputado. La fiscalía sostiene que el albañil aprovechó su acceso a los hogares de las víctimas para cometer los crímenes y encubrir sus huellas.

Cáceres niega su presencia en los domicilios en la primera jornada del juicio

Cáceres, quien declaró por pedido de su defensor, Claudio De Miguel, insistió en que no estuvo presente en la casa de Rossi el 5 de mayo, fecha de su muerte. Según su relato, permaneció en su vivienda comprando marihuana y sin contacto con la víctima. Afirmó que su rutina diaria, que lo lleva a levantarse entre las 7.30 y las 8.30, contradice la hipótesis de la fiscalía que lo ubica en el domicilio de Rossi entre las 5 y las 7 de la mañana.

La acusación, encabezada por la fiscal Florencia Salas, se centra en la evidencia forense: sangre de Rossi fue encontrada en unas zapatillas Fila incautadas en el domicilio de Cáceres, mientras que sangre de Othondo apareció en un pantalón de jogging gris. El acusado negó la pertenencia de ambos objetos, argumentando que el día de los hechos vestía un jean oscuro, según imágenes de cámaras de seguridad presentadas por la fiscalía.

El juicio reveló detalles sobre la vida de las víctimas. Una vecina de Rossi relató haber advertido un olor a gas y encontrar la vivienda en desorden y parcialmente oscura el día del crimen. Además, recordó que Rossi había sido víctima de un robo dos meses antes, un hecho recurrente en el barrio. Una amiga cercana de Rossi aseguró que la víctima había planeado viajar a Estados Unidos poco antes de morir, un dato relevante para la fiscalía, ya que demuestra el conocimiento que Cáceres tenía sobre su vida privada.

El caso también vincula a Cáceres con la comercialización de objetos electrónicos sustraídos de ambas residencias, recuperados tras allanamientos y reconocidos por testigos como propiedad de las víctimas. La investigación apunta a que Cáceres utilizó su trabajo como albañil para obtener información sobre los horarios y rutinas de las jubiladas, y en el caso de Rossi, para conocer detalles personales que facilitaran la planificación del crimen.

El 2 de junio de 2023, Elizabet Othondo fue atacada en su casa del barrio San José. La fiscalía sostiene que fue sorprendida al salir de una clase de inglés, obligada a reingresar y golpeada hasta la muerte. Al igual que en el caso de Rossi, se provocaron incendios en la vivienda para destruir pruebas.

El juicio continuará este jueves con la presentación de los alegatos finales de la fiscalía y la defensa. La fiscal Salas mantendrá la imputación de “homicidio triplemente agravado y homicidio cuádruplemente agravado”, delitos que contemplan la pena de prisión perpetua. La justicia busca, con este juicio, cerrar un caso que dejó a la comunidad de Mar del Plata con una profunda sensación de vulnerabilidad.