Jordi cruz reinventa el helado: proteína, vainilla y 13 horas de paciencia
Olvídense del helado de toda la vida. El chef estrella Michelin Jordi Cruz, conocido por su audacia en la cocina y su presencia en MasterChef, ha lanzado un desafío a la tradición: un helado de vainilla proteico que redefine la indulgencia. Y lo ha hecho, como es habitual en él, a través de su perfil de TikTok, dando pie a un nuevo debate sobre la alimentación saludable y el placer gastronómico.
Un proceso laborioso para un capricho sin remordimientos
La propuesta de Cruz no es un simple truco de marketing. Se trata de una receta meticulosa que exige una inversión de tiempo considerable – 13 horas en total, entre preparación y congelación – pero que promete un resultado sorprendente: un postre rico en proteínas, bajo en grasas y con un dulzor controlado. La clave está en la combinación de leche desnatada sin lactosa, proteína hidrolizada de leche y un toque de eritritol y miel para endulzar sin añadir calorías vacías.
Pero, ¿qué hace que esta propuesta sea diferente? La técnica de infusión de la vainilla. Cruz no se limita a añadir las semillas; utiliza las vainas para extraer todo su aroma, intensificando la experiencia sensorial. Además, la goma xantana, un ingrediente opcional, ayuda a crear una textura más cremosa y estable, imitando la sensación del helado tradicional.
El resultado, según asegura el chef, es una alternativa saludable al helado convencional, con un perfil nutricional notable: 160 calorías por porción, 24 gramos de proteína y solo 5 gramos de grasa. Una cifra que podría convencer a los más escépticos.

¿Para quién es este helado?
Esta receta no está pensada para los que buscan la máxima rapidez. Es una opción para aquellos que valoran la calidad de los ingredientes, la precisión en la preparación y, sobre todo, la búsqueda de alternativas más saludables a los placeres de la vida. Si eres deportista, celíaco o simplemente buscas reducir tu consumo de azúcar, esta propuesta de Jordi Cruz podría ser tu nueva obsesión.
Y si te preocupa la cantidad, no te agobies. La receta está diseñada para ocho porciones, así que puedes compartir este capricho proteico con amigos y familiares. Recuerda que, como con cualquier receta, la clave está en adaptar las cantidades a tus necesidades y preferencias.
En definitiva, Jordi Cruz nos invita a reconsiderar nuestra relación con el helado. Nos demuestra que es posible disfrutar de un postre indulgente sin renunciar a una alimentación equilibrada. Una lección que, a buen seguro, resonará en las cocinas de muchos hogares.