Irán rechaza la paz de trump: la guerra en medio oriente se estanca
Teherán ha dado un revés a las esperanzas de una resolución al conflicto en Medio Oriente al rechazar una propuesta de paz de Estados Unidos, según informó la televisión estatal iraní. El movimiento de las tropas estadounidenses hacia Pakistán no ha logrado calmar la tensión.
Teherán impone sus términos a washington
La República Islámica respondió negativamente al plan de Donald Trump, quien había propuesto alivio de sanciones a cambio de un desmantelamiento del programa nuclear iraní y garantías de libre navegación en el Estrecho de Ormuz. Un alto funcionario, citado por la cadena Press TV, afirmó que el fin de la guerra dependerá de la decisión de Irán, no de la voluntad de Washington.
Esta decisión complica las negociaciones de mediación en Islamabad, lideradas por el primer ministro Shehbaz Sharif. El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Mariano Grossi, había anticipado conversaciones directas para el fin de semana, pero la postura inflexible de Teherán pone en riesgo esas esperanzas. Grossi advirtió sobre el nivel de enriquecimiento de uranio iraní, que alcanza el 60% –calificado como “casi militar”– y subrayó la urgencia de una dilución inmediata de este material.
Mientras tanto, en Washington, la administración de Trump mantiene su optimismo, pero el Pentágono refuerza su presencia en la región con el despliegue de 1.000 tropas adicionales. Las encuestas revelan una creciente preocupación interna por el impacto económico de la crisis, con el 59% de los ciudadanos considerando excesiva la acción militar en Irán.
Las exigencias de Teherán incluyen el cese de “agresiones y asesinatos” contra sus líderes, la garantía de que Israel y Estados Unidos no reanuden operaciones militares, compensaciones económicas por los daños sufridos y el reconocimiento de su soberanía sobre el Estrecho de Ormuz. La presión internacional sobre Trump aumenta, pero el endurecimiento de la postura iraní sugiere una prolongación del conflicto.
La cifra habla por sí sola: 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60% en manos de Irán. Una situación que redefine los equilibrios de poder en la región y pone a prueba la capacidad de la diplomacia para evitar un escalada.