Irán advierte: ataques a empresas estadounidenses en medio oriente inminentes
Teherán amenaza con atacar objetivos de propiedad estadounidense en la región, instando a sus empleados a evacuar, tras intensificar las operaciones militares de Washington contra infraestructura iraní. La advertencia, publicada en el sitio web del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), añade una nueva capa de incertidumbre a un conflicto ya tenso.
Washington intensifica ataques contra la industria militar iraní
La amenaza iraní se produce en medio de una escalada de operaciones militares estadounidenses, lideradas por la operación 'Furia épica', que busca debilitar la capacidad de Irán para lanzar ataques. El almirante Brad Cooper, comandante del Mando Central del Ejército estadounidense (CENTCOM), anunció la destrucción de más de cien medios navales iraníes en las últimas semanas.
Según Cooper, la ofensiva se centra en la desmantelación de la base industrial de defensa de Irán, afectando a fábricas de drones, misiles y torpedos. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que la ofensiva ha reducido en un 90% la capacidad de Irán para lanzar misiles y en un 95% su capacidad con drones. Además, añade que la marina iraní ha sido aniquilada y la amenaza de misiles balísticos se ha reducido casi a cero en tan solo dos semanas.
La lista de posibles objetivos que la agencia Tasnim difundió previamente incluye a gigantes tecnológicos como Amazon, Google, Microsoft y Nvidia, con presencia en países del Golfo. Aunque no se especifica qué empresas serán atacadas, la advertencia del CGRI es clara: la región se encuentra al borde de una confrontación directa.
Estados Unidos ha confirmado ataques aéreos contra centros de producción de armamento en Irán, así como a depósitos militares y fábricas de drones navales. La Casa Blanca insiste en que la operación continuará hasta que se cumplan los objetivos marcados por el presidente Donald Trump. Los ataques, que incluyen la destrucción del buque de guerra iraní Iris Dena en el Océano Índico, demuestran la determinación de Washington de frenar las capacidades ofensivas de Teherán.
La cifra habla por sí sola: el impacto de esta ofensiva, si bien ha debilitado significativamente la capacidad militar iraní, deja abierta la pregunta sobre la escalada potencial y sus consecuencias para la estabilidad regional. La inestabilidad en el Golfo Pérsico se agrava, y las implicaciones geopolíticas son profundas.
La situación es volátil, y la respuesta de Irán a estos ataques podría desencadenar una nueva fase del conflicto.
La reciente destrucción del Iris Dena es un claro mensaje: la capacidad naval iraní ha sido severamente golpeada.