El psoe denuncia a moreno por usar canal sur como megáfono electoral
La campaña andaluza ha comenzado con una tormenta de denuncias. El PSOE de Andalucía ha acusado al presidente Juanma Moreno de convertir Canal Sur en una herramienta propagandística para su campaña, un uso que, según los socialistas, vulnera la ley electoral y desaprovecha recursos públicos en beneficio propio. Las denuncias, 19 en total, se han presentado ante diversas juntas electorales, confirmando, según el PSOE, un patrón de abuso que se intensifica en estas semanas previas al 19J.

La acusación central: canal sur silencia el caso pp de almería
La denuncia más contundente se dirige directamente a Canal Sur, acusada de una “ocultación deliberada” de información relevante relacionada con el caso PP de Almería. Un proceso judicial que involucra a 43 personas vinculadas al Partido Popular y que, convenientemente, se desarrollará justo una semana después de las elecciones autonómicas. Paco Cuenca, portavoz del PSOE, no lo disimula: la cadena pública, según su criterio, ha incumplido sus obligaciones legales de neutralidad, objetividad y pluralismo informativo.
Pero la trama no se limita al silencio. El PSOE denuncia declaraciones “con contenido promocional” realizadas por Moreno durante la Semana Santa en Cádiz, en las que prometió un “empujón” para declarar la fiesta como de Interés Turístico Internacional. La formación socialista interpreta esto como parte de una “estrategia continuada, sistemática y planificada de comunicación institucional” que utiliza las redes sociales oficiales de la Junta para impulsar la candidatura de Moreno. La cifra habla por sí sola: 19 denuncias en dos semanas, una avalancha que revela la intensidad del conflicto.
Lo que nadie cuenta es cómo la utilización de la RTVA, la radio y televisión de Andalucía, se ha convertido en un arma política en manos del gobierno andaluz. Los socialistas no escatiman en críticas, acusando a Moreno y al PP de emprender una “campaña sucia” contra María Jesús Montero, “sin límites éticos ni morales”. La línea es clara: se reprocha al presidente andaluz la utilización de los medios públicos para su propia promoción, un privilegio que, según el PSOE, no le corresponde.
El enfrentamiento se presenta como uno de los puntos centrales de la campaña andaluza. La legalidad del uso de los recursos públicos en la propaganda electoral será, sin duda, objeto de intenso debate y escrutinio. La Junta Electoral de Andalucía tendrá la difícil tarea de analizar las denuncias y determinar si Juanma Moreno ha cruzado la línea que separa la comunicación institucional de la promoción partidista.
La batalla legal, además, refleja un clima político de alta tensión, donde las acusaciones de abuso de poder y la polarización son moneda corriente. El resultado de estas denuncias podría tener un impacto significativo en el desarrollo de la campaña y, en última instancia, en el resultado de las elecciones.