El fin de una era y una guerra interna: el balance de bondi en la lucha contra el narcotráfico

La partida de Pam Bondi del Departamento de Justicia estadounidense deja un legado controvertido, marcado por la promesa de resultados espectaculares y una serie de operaciones que han redefinido el tablero del narcotráfico en América Latina. El anuncio, realizado a través de las redes sociales de la dependencia, destaca la captura de Rubén Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y la entrega voluntaria de Ismael El Mayo Zambada, figura clave del Cártel de Sinaloa, como los hitos más relevantes de su gestión.

La sombra de trump y las acusaciones a maduro

La sombra de trump y las acusaciones a maduro

El mensaje oficial del Departamento de Justicia atribuye estos éxitos a la estrategia impulsada por Bondi bajo el liderazgo de Donald Trump, enfatizando que durante su mandato se han acusado a más de 125,000 personas por delitos. Pero hay un detalle que no se menciona explícitamente: la acusación y, presuntamente, la extracción de Nicolás Maduro de Venezuela, un asunto que ha generado tensiones diplomáticas y acusaciones de injerencia en asuntos internos del país. La narrativa oficial del gobierno estadounidense se presenta, por tanto, como un pulso implacable contra el crimen organizado, pero la realidad suele ser más compleja.

En México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha negado categóricamente que el operativo que culminó con la muerte de El Mencho haya sido resultado de presiones externas. Si bien reconoció el uso de información de inteligencia proveniente de Estados Unidos – incluyendo el uso de drones para la localización del capo – insistió en que la decisión operativa fue tomada por las autoridades mexicanas. La cifra habla por sí sola: El Mencho, a sus 59 años, murió en Tapalpa, Jalisco, el 22 de febrero, poniendo fin a una vida marcada por la violencia y el control de una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo.

Lo que nadie cuenta es la fractura interna que la caída de El Mencho ha provocado en el Cártel de Sinaloa. La entrega de El Mayo Zambada a las autoridades estadounidenses, orquestada, según informes, por el propio Joaquín Guzmán López, alias El Chapo Jr., ha desatado una sangrienta guerra entre facciones rivales, conocidas como Los Chapitos y Los Mayos. Esta disputa, que se libra por el control de las rutas del narcotráfico, ha generado una ola de violencia en la región y plantea interrogantes sobre la estabilidad futura del cártel.

Todd Blanche, quien asumirá el cargo de Fiscal General en EEUU bajo el mandato de Trump, tendrá la complicada tarea de continuar esta línea de actuación, en un contexto político polarizado y con las relaciones entre México y Estados Unidos sometidas a una creciente tensión. La verdadera medida de su éxito, y del legado de Bondi, será la capacidad de contrarrestar la resiliencia del crimen organizado y la corrupción que lo alimenta, no solo con operativos espectaculares, sino con una estrategia integral a largo plazo.

El fin de una era, sí, pero también el comienzo de una nueva y peligrosa etapa en la guerra contra el narcotráfico, donde las piezas del tablero se reacomodan y los intereses, como siempre, están en juego.