Owsianski mira hacia el futuro de chevrolet en argentina: ¿el 10% es posible?
Thomas Owsianski, nuevo presidente de General Motors Sudamérica, reveló planes ambiciosos para Chevrolet Argentina durante una entrevista exclusiva con Infobae. El ejecutivo alemán, con una trayectoria marcada por su paso previo como presidente de Volkswagen Argentina, trazó una hoja de ruta que busca recuperar terreno en un mercado clave.
Chevrolet busca replicar el éxito brasileño en argentina
La estrategia de Chevrolet en Argentina se centra en alcanzar el 10% de cuota de mercado, similar al logro que ha obtenido en Brasil, donde la marca se sitúa como la tercera más vendida.
Tras dos años de restricciones a las importaciones, la marca ha experimentado una recuperación notable, pasando del 6% al 8% en solo 12 meses, con un aumento en el volumen de ventas que duplicó en 2025.
A diferencia de Brasil, Argentina depende de importaciones desde Brasil para la producción de pickups, una categoría en la que el país destaca por sus exportaciones. Esta situación plantea interrogantes sobre la viabilidad de una producción local.
“Esa es una estrategia para garantizar el abastecimiento de mercado en los dos países y en toda la América del Sur,” explicó Owsianski, defendiendo la actual política.
La planta de Rosario, actualmente dedicada a la producción de la Chevrolet Tracker, enfrenta desafíos de capacidad, aunque el modelo ha logrado posicionarse como el más vendido en su segmento durante los últimos años.
“Tracker es número uno en Argentina en su segmento en los últimos tres o cuatro años. Es todo un desafío para nosotros sostener ese nivel,” admitió el ejecutivo, anticipando el lanzamiento del nuevo Sonic como una apuesta para revitalizar la marca.
La estrategia de electrificación de Chevrolet en la región se centra en un portafolio diversificado que incluye motores de combustión, híbridos y, en el futuro, vehículos eléctricos. La transición a la movilidad 100% eléctrica, según Owsianski, demandará tiempo debido a la necesidad de desarrollar una infraestructura de carga adecuada.
La alianza de General Motors con Hyundai para desarrollar nuevos vehículos en la región es otro pilar estratégico. Se espera la producción de tres modelos, uno de los cuales podría destinarse a la planta de Alvear, Santa Fe. La competitividad de la planta argentina, sin embargo, depende en gran medida de la reducción de la carga impositiva.
“Bajar los impuestos es superimportante. Para estar competitivo eso es clave,” enfatizó Owsianski.
La compañía tiene dos alianzas en China que le permiten importar vehículos para América del Sur, lo que se considera una ventaja competitiva.
Con estas movidas, General Motors busca consolidar su posición en Argentina, aprovechando el potencial del mercado y las oportunidades que ofrece la colaboración internacional.
El desafío ahora reside en ejecutar estas estrategias con éxito, superando obstáculos económicos y regulatorios que han afectado la industria automotriz en el país.
La apuesta de Owsianski por el mercado argentino es audaz, pero para lograr el 10% de cuota de mercado deberá demostrar que la estrategia es más que ambiciosa: es viable.