Duelo en matute: hincha muere en medio del caos y la familia clama por justicia

Las lágrimas de Marisela Cornetero resuenan con la pregunta que se hacen miles de hinchas de Alianza Lima: ¿Cómo pudo terminar en tragedia un simple banderazo? La hermana de Freddy Ronnie Cornetero Cueva, fallecido el pasado 3 de abril en el estadio Alejandro Villanueva, carga con el peso de una pérdida inexplicable y la frustración de una familia abandonada a su suerte.

El silencio ensordecedor del club

Freddy, de 39 años, era el sustento de dos hijas menores de edad, una de 16 y otra de 10. Trabajaba por su cuenta, cubriendo las necesidades básicas de su hogar. Su fallecimiento, en medio de una presunta estampida humana que dejó 47 heridos, ha sumido a su familia en la desesperación. Pero lo que más duele a Marisela, más allá del dolor por la pérdida, es la ausencia de comunicación por parte del club Alianza Lima. “No se han comunicado para nada. Que nos ayuden, por favor. Que se pronuncien”, declaró entre lágrimas a Latina Noticias.

Las versiones oficiales sobre lo ocurrido han sido confusas y contradictorias. Inicialmente se habló de una aglomeración, luego de un muro caído. Pero ninguna explicación ha ofrecido una respuesta clara y satisfactoria a la familia. La falta de información agrava aún más el sufrimiento de quienes quedaron marcados por esta tragedia.

Un sepelio imposible

Un sepelio imposible

La situación económica precaria de la familia Cornetero se ha visto agravada por la muerte de Freddy. No cuentan con los recursos necesarios para cubrir los gastos del sepelio ni para trasladar los restos a Ferreñafe, su lugar de origen. “No tenemos la caja para sacarlo a mi hermano ni el lugar para enterrarlo”, lamenta Marisela, reflejando la angustia de una familia que se enfrenta a la adversidad sin apoyo.

El incidente, que se produjo durante un banderazo no autorizado por la Municipalidad de La Victoria, ha destapado una preocupante falta de medidas preventivas y protocolos de seguridad en los eventos masivos. Las imágenes del caos en la tribuna sur son impactantes y evidencian la grave situación de descontrol que se vivió en Matute. Lo que comenzó como una celebración de la hinchada terminó en luto, con un saldo de un fallecido y 47 heridos, incluidos menores de edad.

La investigación policial apunta a una asfixia por compresión torácica como causa del fallecimiento, descartando preliminarmente el colapso de estructuras. El Ministerio Público ha iniciado una investigación exhaustiva, incluyendo el levantamiento del cuerpo, la recolección de evidencias y la revisión de las cámaras de seguridad del estadio. Se están tomando declaraciones a los heridos y testigos, en un intento por reconstruir los hechos y determinar responsabilidades.

Pero mientras tanto, la familia Cornetero sigue esperando respuestas, buscando justicia y clamando por un poco de humanidad en medio del dolor. La muerte de Freddy no es solo una tragedia personal, es un reflejo de la falta de responsabilidad y la negligencia que pueden tener consecuencias fatales.

El legado de un padre

El legado de un padre

Freddy Cornetero Cueva era mucho más que un hincha de Alianza Lima. Era un padre dedicado, el principal sustento de su hogar y un hombre responsable con sus hijas. “Él era padre y madre para sus hijas”, afirma su hermana, resaltando el papel fundamental que desempeñaba en la vida de las jóvenes.

La familia ha solicitado apoyo para las menores, quienes se enfrentan ahora a un futuro incierto sin la figura paterna. La tragedia en Matute ha dejado una profunda cicatriz en la comunidad y ha puesto en evidencia la necesidad de garantizar la seguridad y el bienestar de los aficionados en los eventos deportivos. La cifra habla por sí sola: un hombre muerto, 47 heridos y una familia destrozada por la indiferencia.