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Botafogo demanda a lyon por una deuda que amenaza su futuro

El ambicioso proyecto deportivo del Botafogo se tambalea tras una demanda millonaria interpuesta contra el Olympique de Lyon. El club brasileño exige el pago de más de 745 millones de reales (unos 144 millones de dólares), una cifra que, según la institución, es vital para sostener su crecimiento y evitar un impacto devastador en sus operaciones.

Un préstamo originado en una estrategia de colaboración

La raíz del conflicto reside en un préstamo concedido por el Botafogo al Lyon en el marco del Grupo Eagle, una red de clubes liderada por el empresario estadounidense John Textor. La idea era fomentar una gestión financiera colaborativa, permitiendo a los equipos del grupo beneficiarse mutuamente. Para el Botafogo, esta estrategia fue clave en la consecución de títulos históricos como la Copa Libertadores y el Campeonato Brasileño en 2024, mientras que el Lyon vio la luz al evitar el descenso administrativo a la segunda categoría del fútbol francés.

Pero hay un detalle que complica la situación: la nueva directiva del Olympique de Lyon rompió unilateralmente el acuerdo de colaboración, dejando en el aire las obligaciones financieras contraídas. Y no solo deben dinero al Botafogo; el club francés también tiene pendiente el pago de 12 millones de euros al Molenbeek de Bélgica, lo que agrava aún más su situación financiera.

La deuda, un freno a la planificación deportiva

La deuda, un freno a la planificación deportiva

El impacto de esta deuda es directo y tangible para el Botafogo. La imposibilidad de recibir los fondos prestados ha frenado la renovación de contratos con jugadores clave y ha limitado la capacidad del club para incorporar nuevos talentos. La FIFA, consciente de la situación, ya ha sancionado al Botafogo con la prohibición de transferencias a partir de finales de 2025, un golpe significativo para su futuro.

El traspaso de Thiago Almada, figura clave en la obtención de la Libertadores, al Lyon en calidad de préstamo, y la adquisición de Lucas Perri por parte del club francés, ilustran la estrecha relación comercial que existía entre ambos equipos. Ahora, esa relación se ha agriado, dejando al Botafogo en una posición vulnerable.

Una batalla legal para recuperar la estabilidad

Con la Copa Río ya en su palmar y un desempeño irregular en el Campeonato Carioca y el Brasileirao (donde se encuentra en el puesto 15 con tan solo nueve puntos), el Botafogo no se rendirá. La SAF (Sociedade Anônima do Futebol) ha anunciado que emprenderá “todas las medidas legales pertinentes” para recuperar íntegramente las cantidades adeudadas, buscando así garantizar la continuidad y solidez del proyecto deportivo del club. La pelota, ahora, está en el tejado del Olympique de Lyon.