Cusco: infraestructura escolar al borde del colapso ante las lluvias; ¿qué impacto tendrá en el aprendizaje?
Cusco enfrenta una crisis educativa de proporciones alarmantes. Con el regreso a clases de casi 260 mil estudiantes, la región se encuentra con la urgente necesidad de reemplazar o reforzar escuelas públicas que, en su mayoría, representan un riesgo inminente para la seguridad.
La precariedad escolar pone en riesgo a más de 57 mil alumnos
Según el Ministerio de Educación (Minedu), cerca de la mitad de los colegios públicos en Cusco requieren ser demolidos debido a riesgo de colapso, poniendo en peligro a 57.500 estudiantes. La inversión necesaria para cerrar esta brecha asciende a aproximadamente S/ 33.200 por estudiante, una cifra superior al promedio nacional de S/ 26.600.
La situación no es uniforme; la vulnerabilidad se concentra en zonas rurales. Nueve de cada diez instituciones que necesitan ser sustituidas se encuentran fuera de las áreas urbanas. De las 13 provincias de la región, nueve tienen más de la mitad de sus colegios en riesgo. Canas, Canchis y Paucartambo lideran este panorama desolador, con 7 de cada 10 escuelas en peligro, mayormente en zonas rurales.
Pero hay un detalle: el acceso a servicios básicos agrava la situación. Para 2025, menos de la mitad (47,3%) de los locales de educación básica en Cusco cuentan simultáneamente con electricidad, agua y desagüe. Más de 59 mil estudiantes se ven privados de estos servicios esenciales. La brecha entre provincias es abismal: mientras que en Cusco más del 80% de los colegios tiene acceso a los tres servicios, en Paucartambo y La Convención la cobertura se reduce a menos del 40%.
El problema no se limita a la falta de infraestructura y servicios; la ejecución presupuestaria es un lastre. A pesar de ser la tercera región con el mayor presupuesto asignado para educación en 2025, Cusco tuvo una de las peores tasas de ejecución. El presupuesto programado para 2026 es aún menor, con un recorte del 24,7% en la partida destinada a