El oscar de netflix: un libro brasileño desata un fenómeno global y reabre heridas del pasado
- De la memoria familiar a un espejo de la dictadura
- “¡Es inacreditável!”: el alcance internacional de la verdad
- Buenos aires, un crisol de sensibilidades
- El cine argentino como inspiración
- Más allá del cine: un llamado a la memoria
- La sombra de los desaparecidos: un legado de silencio
- Un legado que sigue vivo
Marcelo Rubens Paiva, el autor de ‘Aún estoy aquí’, la obra que inspiró la película ganadora del Oscar, regresa a Buenos Aires para profundizar en la historia que conmocionó al mundo y que, paradójicamente, resuena con fuerza en el presente.
De la memoria familiar a un espejo de la dictadura
El libro, originalmente centrado en la figura de su padre, Rubens Paiva –ingeniero civil, dirigente político, desaparecido y asesinado en 1971–, se transformó en un retrato visceral de la lucha de su madre, Eunice Paiva, contra la impunidad de la dictadura militar que asoló brasil entre 1964 y 1985. Un relato devastador que, a través de la mirada de su hija, nos devuelve a una época oscura de la historia brasileña.

“¡Es inacreditável!”: el alcance internacional de la verdad
“¡Es inacreditável!”, exclama Paiva por videollamada desde San Pablo, visiblemente sorprendido por el impacto global de la película. “La película se proyectó en mil salas en los Estados Unidos y diez mil salas en China”. Un dato que habla por sí solo de la necesidad universal de confrontar la memoria y las heridas de la dictadura, un capítulo que, en brasil, durante décadas se ha mantenido silenciado.

Buenos aires, un crisol de sensibilidades
Paiva, nacido en Río de Janeiro pero con un arraigo paulista, confiesa su fascinación por Buenos Aires: “Ama a Buenos Aires por su aire europeo en plena América del Sur”, declara. “Los paulistas son muy semejantes a los porteños. Los cariocas son más relajados, no tienen mucho compromiso con horario. El carioca no está deprimido, va al mar, a la playa, mar, Corcovado, samba, carnaval. Mientras que los porteños y los paulistas tienen casi una soledad que lleva a la depresión. Y me gusta más el aspecto urbano de Buenos Aires que de São Paulo. Es una ciudad muy internacional y me gusta mucho ese ambiente.”
El cine argentino como inspiración
El autor reconoce la profunda influencia del cine argentino en la adaptación. “Tiene una capacidad de no hacer cosas melodramáticas, de evitar el bien y el mal, lo enemigo y lo amigo”, comenta. “El secreto de sus ojos fue una gran inspiración porque habla sutilmente de la dictadura, sin enfrentamientos armados, y aborda el drama personal y familiar de quienes fueron afectados”. Un homenaje a la maestría narrativa que logra profundizar en las complejidades de la época sin recurrir a clichés.
Más allá del cine: un llamado a la memoria
Paiva subraya que la historia de su madre no es solo una historia familiar, sino una denuncia contra la impunidad y un llamado a la reflexión sobre los peligros del autoritarismo. “Decidí que debía escribir porque también teníamos en brasil una ascensión de la extrema derecha que deseaba retornar el régimen autoritario, exactamente como Milei ha hecho en Argentina, como Trump hace en Estados Unidos. Una aspiración autoritaria que busca valores que nosotros ya estábamos acostumbrados a olvidar. Estaban en el pasado, pero que ahora son recuperados como valores insanos, conservadores”. Un paralelismo inquietante que nos obliga a ser vigilantes ante los retrocesos históricos.
La sombra de los desaparecidos: un legado de silencio
La conversación se centra en la figura de Eunice Paiva, una mujer que, a pesar de las adversidades, se erigió como una firme opositora a la dictadura. “Ella incluso antes que mi padre. Vivió el golpe del 64, el exilio de mi padre, fue presa con mi padre y vivió después. Luchó por el reconocimiento de la muerte, también por el regreso de la democracia, y por los derechos indígenas. Ella se volvió una figura pública muy importante durante el proceso democrático. Era una mujer que a la vez tenía que vivir como madre con cinco hijos, sin mucho dinero, porque la cuestión de los desaparecidos políticos es que las familias no tenían acceso a las cuentas de sus parientes”. Un testimonio conmovedor que revela la valentía y el sacrificio de una mujer que, a pesar del dolor, nunca abandonó su lucha.
Un legado que sigue vivo
“Aún estoy aquí” no es solo un libro; es un testimonio, un grito de denuncia, un faro de esperanza en la oscuridad. Un recordatorio de que la memoria es el arma más poderosa contra la impunidad y que la lucha por la verdad debe continuar. El fenómeno global de la película demuestra que la historia, cuando se cuenta con honestidad y pasión, tiene el poder de trascender fronteras y generaciones.”
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