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Dwayne johnson y el biopic fallido que busca redención en hbo max

El brillo inicial de The Smashing Machine, el biopic de Mark Kerr protagonizado por Dwayne Johnson, se ha atenuado considerablemente. Tras una expectación desmedida y un paso triunfal por Venecia, la película ha aterrizado en HBO Max con la etiqueta de decepción en taquilla, buscando ahora una segunda oportunidad ante una audiencia más selecta.

Un ascenso meteórico y una caída devastadora

Un ascenso meteórico y una caída devastadora

La historia de Mark Kerr, pionero de las Artes Marciales Mixtas y figura clave en los albores de la UFC, es un relato de contrastes. Dwayne Johnson, en una interpretación que ha generado debate, encarna la complejidad de un atleta que conquistó el octágono, pero sucumbió a la adicción a los opiáceos, una espiral descendente que se entrelaza con su turbulenta relación con Dawn Staples, interpretada por una Emily Blunt que, según la propia actriz, encontró en el papel una liberación.

Dirigida por Benny Safdie, hermano de Josh Safdie (de Good Time y Uncut Gems), la película se aleja del ritmo frenético de sus anteriores trabajos, optando por una narrativa más pausada que se sumerge en la psique de Kerr, inspirándose directamente en su documental homónimo. El propio Kerr, con un cameo al final, aporta autenticidad a una historia que, pese a sus virtudes, no logró conectar con el público general.

El festival de Venecia le concedió a Safdie el León de Plata a Mejor Director, un reconocimiento que generó grandes expectativas. Sin embargo, la campaña de premios se desinfló rápidamente. Johnson, que parecía destinado a encabezar la lista de nominados, quedó fuera, y la película solo obtuvo una candidatura al Oscar, en la categoría de Mejor Maquillaje y Peluquería, un aspecto en el que, indudablemente, destaca.

Los Globos de Oro tampoco fueron más benevolentes, dejando a Johnson y Blunt sin premio a pesar de sus nominaciones. Ahora, con su llegada a HBO Max, The Smashing Machine se enfrenta a un nuevo desafío: encontrar una audiencia que aprecie su particular sensibilidad y la complejidad de su relato, una audiencia que podría, finalmente, valorar el riesgo artístico de Johnson y la contribución de Kerr al mundo de la lucha profesional, un mundo del que España e Ilia Topuria son hoy referentes.

El fracaso en la taquilla no borra la potencia de la historia. La película, en su esencia, es un estudio sobre la fragilidad humana, la adicción y las consecuencias del éxito a un costo personal devastador. Y aunque las luces de Hollywood se hayan apagado, la historia de Mark Kerr merece ser contada, y ahora, la plataforma de streaming le ofrece una segunda oportunidad para hacerlo.