Day-lewis: el fantasma que regresa. ¿la última actuación?
El Dolby Theatre de Los Ángeles se prepara para la 98ª edición de los Premios Oscar, pero la sombra de Daniel Day-Lewis se cierne sobre la ceremonia. El actor, conocido por su reclusión y su sorprendente retiro, reaparece en las noticias justo antes de la entrega de los galardones.
Un legado de tres estatuillas
Las quinielas para el premio a Mejor Actor se han visto alteradas por las polémicas que rodean a Timothée Chalamet, favorito hasta hace poco por su papel en Marty Supreme. Chalamet, con esta nominación, se convertiría en el actor más joven en acumular tres nominaciones en esta categoría. Sin embargo, el récord de tres premios Oscar a Mejor Actor sigue siendo de Daniel Day-Lewis, quien los obtuvo por Mi pie izquierdo (1989), Pozos de ambición (2007) y Lincoln (2012). Su impresionante palmarés incluye también nominaciones por En el nombre del padre (1993), Gangs of New York (2002) y El hilo fantasma (2017).
El anuncio de su retiro en 2017, tras El hilo fantasma, sacudió a Hollywood. La representante del actor, Leslee Dart, confirmó su decisión a Variety. Pero, ¿fue realmente un adiós definitivo?
Hace apenas unos meses, en septiembre de 2025, Day-Lewis matizó sus palabras en una entrevista con Rolling Stone. “Nunca tuve la intención de retirarme”, declaró el actor. “Simplemente dejé de hacer ese tipo de trabajo para dedicarme a otro”. Este no era el primer período de alejamiento de la interpretación. Tras El boxeador (1997), se dedicó a otras actividades, incluso se dice que trabajó como aprendiz de zapatero en Stefano Bemer, antes de regresar con Gangs of New York.
Su regreso a la pantalla, con Anémona, dirigida por su hijo Ronan Day-Lewis, fue el catalizador. El actor reconoció que la oportunidad de trabajar con su hijo reavivó su pasión por la actuación. “Con la edad, me cuesta cada vez más encontrar la manera de volver a sentir esa pasión. Pero al trabajar con Ro, esa pasión se encendió de inmediato”.
Ahora, con Anémona, la película de su hijo estrenada en el Festival de Cine de Nueva York, Day-Lewis reaparece en la conversación. El actor, un hombre de pocas palabras, parece haber encontrado una forma de volver a la luz, aunque sea brevemente. Y, quizás, esta vez, se quede.
El propio Day-Lewis, con su habitual ironía, admite ahora que quizás habría hecho mejor en permanecer en silencio sobre sus supuestos retiros. Su legado, sin embargo, permanece intacto: el de un artista que, a pesar de sus constantes paradas, sigue siendo un referente.