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Alejandro dolina, doctor honoris causa de la uba: un legado cultural inigualable

La Universidad de Buenos Aires (UBA) ha reconocido a Alejandro Dolina con el máximo galardón académico: el doctorado honoris causa. La decisión subraya la trascendencia de su contribución a la Cultura argentina, un legado que abarca desde la literatura hasta la radio y la televisión.

Un reconocimiento a la versatilidad de un artista multifacético

Un reconocimiento a la versatilidad de un artista multifacético

La institución resaltó su influencia en la vida intelectual y artística del país, evidenciada en sus creaciones literarias, musicales y su prolífica carrera en medios. El Consejo Superior de la UBA destacó especialmente su formación en Letras, Historia y Música, así como su trabajo como autor de obras emblemáticas como Crónicas del Ángel Gris y Notas al pie.

Dolina, figura clave en la historia de la radio argentina, es reconocido por programas como La venganza será terrible, que lleva décadas en el aire, y Bar del Infierno. Su incursión en la televisión también fue notable, con programas como La barra de Dolina.

A lo largo de su carrera, Dolina acumuló una extensa lista de reconocimientos. Entre ellos, el Premio Martín Fierro de Oro en 2022, el Premio Lector de la Feria del Libro en 2013 y el Premio Konex Diploma al Mérito en 1991. Fue nombrado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en 2001 y Visitante Ilustre de Montevideo en 2003.

La propuesta del doctorado honoris causa partió de referentes de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. La decisión, avalada por la universidad más grande de Argentina, celebra la trayectoria de un artista que ha marcado generaciones y enriquecido profundamente el tejido cultural argentino. Su obra, a menudo satírica y profundamente observacional, refleja la idiosincrasia del país y la complejidad de su sociedad.

Más allá de su éxito en radio y televisión, Dolina también destacó como escritor, autor de relatos y operetas, y compositor de comedias musicales. Sus textos comenzaron a aparecer en revistas como Satiricón y Mengano, y luego en la revista Humor, donde desarrolló su particular visión del barrio de Flores.

La distinción de la UBA no es solo un reconocimiento a su pasado; es una afirmación de su vigencia. Dolina continúa siendo una voz relevante en el debate cultural y una fuente de inspiración para nuevas generaciones de artistas.

Su legado, construido con humor, inteligencia y una profunda comprensión de la realidad argentina, perdura como un testimonio de la capacidad de la Cultura para transformar y enriquecer la vida.

La Universidad de Buenos Aires no solo honra a un artista, sino que celebra la fuerza de la Cultura popular como reflejo de una sociedad en constante evolución.