Conflicto en kivu norte: milicias wazalendo destituyen a su líder por desafiar la estrategia de goma

El liderazgo de los Wazalendo, milicia progubernamental en la República Democrática del Congo, se tambalea tras la destitución de Willy Mishiki, su “presidente del Consejo de Administración”. La decisión, anunciada este sábado, surge tras las “incendiarias declaraciones” de Mishiki sobre la posible toma de Goma, capital de Kivu Norte, en manos del M23.

Mishiki, despedido por hablar de una ofensiva

Mishiki, despedido por hablar de una ofensiva

Mishiki, en declaraciones a TV5 Monde Afrique, confirmó que los Wazalendo se estaban organizando desde el Parque Nacional Virunga para retomar Goma, e incluso aseguró haber presenciado bombardeos contra instalaciones militares controladas por el M23. Estas afirmaciones, calificada por los Wazalendo como “inexactas” y perjudiciales para su credibilidad, desencadenaron la decisión de su destitución.

El incidente se suma a la creciente tensión en la región. La semana pasada, un ataque con dron contra Goma, que dejó tres muertos, incluyendo una trabajadora de UNICEF, exacerbó las acusaciones cruzadas. El M23 responsabiliza directamente a los Wazalendo del ataque, mientras el presidente Félix Tshisekedi prometió una investigación exhaustiva.

La destitución de Mishiki no es un simple cambio de mandos. Representa una fractura interna en la coalición de fuerzas que luchan contra el M23, y pone de manifiesto las tensiones sobre la estrategia militar. El M23, que tomó el control de Goma en enero de 2025, ha denunciado una “ofensiva a gran escala” del ejército congoleño, con ataques contra zonas pobladas, a pesar del alto el fuego vigente. La situación humanitaria en la región continúa siendo crítica.

Jacques Katulanya ha sido designado como sustituto provisional de Mishiki. La medida busca, según fuentes internas, evitar que declaraciones aisladas comprometan la capacidad de negociación de la coalición, tanto a nivel nacional como internacional. La crisis en Kivu Norte, alimentada por la lucha por los recursos y las dinámicas étnicas, parece destinada a prolongarse.

La cifra habla por sí sola: desde 2022, más de 6.000 civiles han muerto en el conflicto entre el ejército congoleño, los Wazalendo y el M23.

El alto el fuego, impuesto por la comunidad internacional, se mantiene… por ahora.