Conectividad satelital ilumina el sur de costa rica: jóvenes indígenas acceden a la educación

Punta Burica, un nombre que hasta hace poco resonaba como un punto aislado en el mapa de Costa Rica, experimenta hoy una revolución. Por primera vez, estudiantes Ngäbe de esta comunidad remota tienen acceso a internet satelital, una puerta de entrada a oportunidades educativas que antes parecían inalcanzables.

Un proyecto de la uned rompe barreras digitales

Un proyecto de la uned rompe barreras digitales

La Universidad Estatal a Distancia (UNED) ha liderado una ambiciosa iniciativa para llevar la conectividad a esta comunidad indígena, históricamente marginada por la falta de infraestructura tecnológica. El proyecto, resultado de un esfuerzo logístico considerable, incluyó un viaje de más de 2.600 kilómetros y un trayecto de 12 horas que cruzó la frontera con Panamá para transportar el equipo necesario.

Ahora, 30 estudiantes tienen a su disposición un aula conectada, permitiéndoles acceder a plataformas educativas, comunicarse con sus profesores y continuar sus estudios sin la necesidad de largos desplazamientos. Michael Saldaña, uno de los beneficiarios, describe el cambio como una esperanza: “Significa poder estudiar mejor, comunicarnos y sentir que también estamos conectados con el resto del país”.

El rector de la UNED, Rodrigo Arias Camacho, subraya que esta iniciativa trasciende la mera provisión de acceso a internet. “Se trata también de permitir que las comunidades tengan acceso a herramientas fundamentales para su desarrollo: conectividad, información, servicios del Estado y posibilidades reales de crecimiento económico y social”, afirma.

El proyecto piloto RED UNED, del que forma parte esta instalación en Punta Burica, busca reducir la brecha digital en comunidades rurales e indígenas de todo el país. Las próximas etapas contemplan beneficiar a más de 250 estudiantes en territorios como Isla Chira, Arbolitos y otros territorios indígenas, ampliando el impacto de esta iniciativa.

El desarrollo técnico, liderado por Sebastián Fournier, enfrentó desafíos significativos, adaptando soluciones tecnológicas en zonas sin electricidad ni infraestructura de telecomunicaciones. La UNED considera que estas iniciativas son vitales para cerrar una brecha digital que ha limitado el progreso de comunidades aisladas durante décadas. La cifra habla por sí sola: se estima que más de 250 estudiantes se beneficiarán inicialmente de esta conectividad.

La conectividad no solo impacta la educación, sino que también abre las puertas a la telemedicina y a la comunicación comunitaria, servicios que antes eran prácticamente inexistentes. Un cambio que transforma la vida cotidiana de los jóvenes de Punta Burica, quienes ahora pueden aspirar a un futuro diferente.

El proyecto de la UNED no solo conecta a estudiantes con el conocimiento, sino que también los vincula con un mundo de posibilidades que antes parecía lejano, demostrando que la tecnología, cuando se aplica con visión y compromiso, puede ser un motor de transformación social.

n,n