Colombia: ingresos tributarios crecen un 13,3% en el primer bimestre de 2026
Bogotá, Colombia – Los ingresos tributarios del país registraron un crecimiento anual del 13,3% en los primeros dos meses de 2026, según datos del Banco de la República. Un resultado que, aunque muestra señales de moderación en el gasto público, podría aliviar las presiones sobre las cuentas públicas.
Impuestos a la renta y al iva impulsan el recaudo, mientras combustibles y patrimonio retroceden
El recaudo total sumó $56,1 billones entre enero y febrero, cubriendo el 17,9% de la meta oficial de $312,8 billones para el año. El informe del Grupo Cibest, publicado en el Pulso Fiscal Bancolombia de marzo, señala que estos resultados podrían incluso superar las proyecciones iniciales en hasta $2,2 billones.
El impuesto de renta, junto con el IVA externo e interno, se consolidan como los principales motores del crecimiento en los ingresos públicos. Sin embargo, no todos los impuestos avanzan al mismo ritmo. Los gravámenes asociados a los combustibles, como la gasolina y el ACPM, experimentaron un descenso notable en comparación con el año anterior. El impuesto al patrimonio también mostró una pérdida de peso en la estructura del recaudo reciente.
El comportamiento del gasto público ofrece una perspectiva diferente. En febrero, el Gobierno comprometió cerca de $37,0 billones, una disminución anual del 9,1%. Si se considera el acumulado de los dos primeros meses, el gasto total alcanza los $129,3 billones, representando el 23,6% del Presupuesto General de la Nación para 2026. A pesar de esta reducción, la ejecución del gasto sigue superando las estimaciones iniciales, con una diferencia positiva de aproximadamente $8,4 billones.
Este escenario, según el análisis de Cibest, podría favorecer un balance más equilibrado de las cuentas públicas. Un mayor recaudo y un gasto contenido son factores clave para controlar el déficit fiscal. La atención de los analistas se centrará ahora en la evolución de los principales impuestos que impulsan el recaudo, especialmente el impuesto de renta y el IVA. La estabilidad de estos tributos será determinante para sostener el ritmo de ingresos.
El análisis también se enfocará en si los impuestos que han mostrado debilidad, como los relacionados con combustibles y patrimonio, lograrán estabilizar su comportamiento. La ejecución del Presupuesto General de la Nación también será monitoreada de cerca para verificar si se ajusta a la programación oficial.
El desempeño de las finanzas públicas en estos primeros meses del año sugiere un inicio relativamente favorable, pero el camino hacia el cumplimiento de la meta fiscal aún presenta desafíos. La capacidad del gobierno para mantener el impulso fiscal dependerá, en gran medida, de las decisiones que se tomen en los próximos meses.
El impuesto de renta, en particular, será un termómetro de la salud económica del país. Si se mantiene fuerte, podría permitir alcanzar las metas fiscales proyectadas. De lo contrario, el panorama podría cambiar rápidamente.