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Células 'energéticas': un nuevo empujón a la inmunoterapia contra el cáncer

La inmunoterapia, una de las grandes esperanzas en la lucha contra el cáncer, podría estar a punto de recibir un impulso significativo. Un estudio reciente, publicado en las prestigiosas revistas Science y Nature, revela que fortalecer el 'motor energético' de las células dendríticas –las encargadas de activar las defensas del organismo– podría aumentar drásticamente la eficacia de estos tratamientos.

La mitocondria: el eslabón perdido en la inmunoterapia

Durante años, la importancia de las mitocondrias, orgánulos celulares responsables de la producción de energía, se ha subestimado en el contexto de la respuesta inmunitaria contra el cáncer. Pero la investigación liderada por Zhiyuan You, del St. Jude Children’s Research Hospital, ha demostrado que la salud mitocondrial de las células dendríticas es un factor crítico. Cuando estas células se debilitan y sus mitocondrias se deterioran, su capacidad para activar las defensas del organismo se ve comprometida, limitando la acción de las células T citotóxicas, encargadas de eliminar las células malignas.

El hallazgo es especialmente relevante porque explica por qué algunos pacientes no responden a las inmunoterapias actuales. La investigación en ratones con melanoma reveló que la inyección de células dendríticas con mitocondrias saludables, combinada con un inhibidor de punto de control inmunitario (un tratamiento que permite a las células T atacar con mayor eficacia), detuvo el crecimiento tumoral. La cifra habla por sí sola: un cambio en el metabolismo celular con un impacto directo en la supervivencia.

Thomas Gajewski, inmunólogo de la Universidad de Chicago, no involucrado en el estudio, ha señalado la viabilidad de trasladar estos hallazgos a ensayos clínicos en humanos. El hecho de que las células dendríticas puedan cultivarse en laboratorio e introducirse en tumores facilita enormemente esta transición.

Un microambiente tumoral hostil

Un microambiente tumoral hostil

Pero no todo es tan sencillo. Los investigadores también han identificado un problema crucial: los tumores sólidos, como el cáncer de mama o de colon, presentan una escasez de células dendríticas funcionales, además de sufrir fallas metabólicas que comprometen toda la respuesta inmune. Hongbo Chi, también del St. Jude Children’s Research Hospital, explica que las mitocondrias deterioradas podrían ser el resultado de la sustracción de nutrientes por parte de las células cancerosas o de la falta de nutrientes en el microambiente tumoral.

La clave está en una proteína específica identificada en el estudio, cuya eliminación genética provoca la pérdida de eficacia de las células dendríticas. El inmunólogo Derick Okwan-Duodu, de la Universidad de Stanford, enfatiza que