Celta da la campanada en mestalla: remontada épica ante un valencia desorientado
El Valencia CF, con la soga al cuello y la oportunidad de respiro a la vista, encajó una dolorosa derrota ante el Celta de Vigo (2-3) en un Mestalla que vio como sus esperanzas de alejarse de la zona de descenso se diluían en una segunda parte para el olvido. Un Celta, revitalizado bajo la batuta de Claudio Giráldez, exhibió un juego de ataque fluido y contundente, desmantelando las débiles defensas valencianistas.
La pesadilla comienza temprano: el gol de guido
El choque se encendió con un gol tempranero de Guido Rodríguez en el minuto 12, tras un rechace tras un disparo de Ramazani. Un golpe anímico para un Valencia que, pese a las intenciones manifestadas, mostró notables fisuras en su juego y una falta de ideas en ataque. Carlos Corberán, fiel a su planteamiento, mantuvo el once inicial que había triunfado en Sevilla, pero la apuesta no dio sus frutos.
La primera mitad transcurrió sin grandes sobresaltos, con un Valencia incapaz de generar peligro real sobre la portería de Radu y un Celta que, pese a su dominio territorial, carecía de mordiente en la zona de ataque. La actuación de André Almeida, lejos de ser determinante, se diluyó en un juego excesivamente individual.

La reacción gallega: moriba y ló́perez cambian el rumbo
Pero la segunda parte fue otra historia. El Celta, con los cambios de Giráldez (El-Abdellaoui, Williot y Fer Ló́perez) inyectando aire fresco al equipo, salió con una intensidad arrolladora. La remontada se materializó en un lapso de seis minutos: primero, Ilaix Moriba aprovechó un rechace tras una gran parada de Dimitrievski a Jutglá, y acto seguido, Fer Ló́perez batió al portero con un disparo impecable a la escuadra. La defensa valencianista, desorganizada y vulnerable, se convirtió en un colador.
Williot Swedberg, con una jugada de brillantez, sentenció el partido en el minuto 81, dejando al Valencia con la boca abierta. Un gol que reflejaba la superioridad del Celta en el plano táctico y la falta de reacción del conjunto local. Sadiq, con dos ocasiones desaprovechadas, no logró mantener la esperanza para los valencianistas.
En el descuento, Guido Rodríguez volvió a recortar distancias, pero el Valencia, ya desesperado, no pudo evitar la derrota. Un resultado que deja al Celta en puestos europeos y sume presión al Valencia, que ve como sus opciones de salvación se complican cada jornada.
La cifra que lo dice todo: el Valencia ha encajado 17 goles en los últimos 10 partidos de Liga. Un dato alarmante que pone de manifiesto sus carencias defensivas y la necesidad urgente de reforzar su juego en la parcela trasera.