Caso málaga: la justicia frena la investigación por abusos en un colegio
El Juzgado de Instrucción número 3 de Málaga ha levantado provisionalmente la suspensión de la investigación contra un profesor de Religión acusado de abusos sexuales a menores en un colegio público de Cártama, una decisión que ha provocado la inmediata apelación de la Fiscalía y las acusaciones particulares, según ha confirmado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA). El caso, que salió a la luz a finales de octubre, se tambalea ante la ausencia de pruebas digitales incriminatorias.

La ausencia de rastros digitales complica el caso
La clave del sobreseimiento provisional reside, según adelanta Diario SUR, en la inexistencia de indicios en los dispositivos electrónicos del profesor. Tras una exhaustiva revisión de su ordenador, tableta y teléfono móvil, ordenada el pasado noviembre, no se encontraron datos que corroboraran las acusaciones. Un volcado de información que, a pesar de la gravedad de las denuncias, no ha arrojado resultados.
Las denuncias, inicialmente presentadas por cuatro familias a finales de octubre de 2025, se ampliaron posteriormente con otras acusaciones, algunas referidas a comportamientos inapropiados presenciados por los menores. La primera pista, la que desató la investigación, surgió cuando una niña regresó a casa y aludió al uso de un peluche por parte del docente, desencadenando la narración de tocamientos y pequeños regalos.
La reacción del Obispado de Málaga no se hizo esperar, emitiendo un comunicado en el que se mostraba su confianza en el esclarecimiento de los hechos y en la inocencia del profesor, con más de treinta años de servicio docente sin denuncias previas. La institución se ofreció a colaborar plenamente con las autoridades.
Lo que nadie cuenta es la angustia de las familias, que ahora ven cómo la investigación se estanca. La apelación ante la Audiencia de Málaga es su último recurso para que se continúe investigando a fondo este delicado asunto. La Fiscalía, evidentemente, considera que la ausencia de pruebas digitales no es suficiente para archivar la causa, y las acusaciones particulares buscan justicia para las víctimas.
La cifra habla por sí sola: un profesor con décadas de experiencia docente acusado de un delito tan grave, un colegio en estado de shock y familias que claman por la verdad. El tiempo dirá si la Justicia logra esclarecer los hechos y reparar el daño causado, pero lo que sí es evidente es que la sombra de la duda persiste sobre las aulas de Cártama.