Carrillo fuera: consejo de estado anula elección como presidente de isa
El Consejo de Estado confirmó la anulación de la elección de Jorge Andrés Carrillo Cardoso como presidente de Interconexión Eléctrica S.A. E.S.P. (ISA), una decisión que desata incertidumbre en uno de los pilares de la infraestructura energética colombiana. La sentencia, dictada el 12 de marzo de 2026, implica la finalización de su contrato y el reinicio del proceso de selección desde cero.
Irregularidades en la elección: un revés para carrillo
La resolución judicial responde a demandas presentadas por Luis Eduardo Peláez Jaramillo y Julio César Yepes Restrepo, quienes denunciaron irregularidades en el proceso. El detonante fue una evaluación negativa de Carrillo por parte de la firma de reclutamiento Korn Ferry, que lo catalogó como uno de los “candidatos menos calificados” para un puesto de alta dirección en una empresa de infraestructura de la magnitud de ISA. Este informe, ahora validado por la justicia administrativa, cambió el rumbo de una carrera que parecía encaminada a la presidencia de la empresa.
El Consejo de Estado rechazó la solicitud de aclaración presentada por la defensa de Carrillo, sellando así el destino de su contrato. La decisión judicial enfatiza que la justicia administrativa solo puede velar por la legalidad del proceso de selección, pero no intervenir directamente en la terminación del vínculo laboral. La responsabilidad recae, por lo tanto, en la junta directiva de ISA, que ya había suspendido a Carrillo el 27 de febrero de 2026.
El proceso de selección deberá comenzar de nuevo desde la etapa de candidatos activos aprobados en enero de 2024. Esto significa que Carrillo, quien no figuraba entre los siete aspirantes considerados en esa fase inicial, queda definitivamente fuera de la contienda. La junta directiva de ISA tendrá la tarea de formalizar la rescisión del contrato de Carrillo y designar a un nuevo presidente, siguiendo el protocolo establecido en 2024.
La sentencia del Consejo de Estado, con la firma de la magistrada Gloria María Gómez Montoya, cierra una disputa legal que se extendió desde febrero de 2026, cuando se dictó la primera resolución estableciendo una “expedición irregular” en la elección. La decisión no permite recursos adicionales, consolidando la anulación y el reinicio del proceso. Lo que nadie cuenta es el impacto en la confianza inversionista, ahora bajo un manto de incertidumbre.
El futuro de ISA, responsable de una parte significativa de la transmisión y distribución de energía en Colombia, se encuentra ahora en manos de la junta directiva. La elección del próximo presidente no solo determinará la dirección estratégica de la empresa, sino que también influirá en la estabilidad del sector energético nacional. La decisión del Consejo de Estado no solo afecta a Carrillo, sino que sienta un precedente importante en la supervisión de procesos de selección de altos cargos en empresas públicas.
Con esta resolución, se establece una clara delimitación de competencias entre la justicia administrativa y la empresa, dejando claro que la terminación de contratos laborales es una prerrogativa de la entidad empleadora. La junta directiva de ISA, por tanto, se enfrenta al desafío de elegir un nuevo líder en un contexto de renovadas exigencias regulatorias y presiones por la eficiencia energética. La eficiencia y la transparencia serán ahora los pilares de un nuevo proceso de selección, con la mirada puesta en asegurar la continuidad de los proyectos en marcha.
La cifra habla por sí sola: la anulación del proceso implica retrasos en la toma de decisiones estratégicas y potencialmente en la ejecución de proyectos de infraestructura clave. La incertidumbre generada podría afectar la inversión en el sector.
La junta directiva de ISA ahora debe actuar con celeridad para retomar el proceso de selección y asegurar la continuidad de la empresa. La elección del próximo presidente será un claro indicador de la capacidad de la empresa para adaptarse a los cambios regulatorios y mantener el rumbo hacia un futuro energético sostenible. La directiva tiene la responsabilidad de elegir a alguien que no solo cumpla con los requisitos técnicos, sino que también posea la visión estratégica necesaria para afrontar los desafíos venideros.