Camionero pierde la vista: la justicia le da la razón en la batalla por su pensión
La Seguridad Social quería dejarlo sin pensión, pero el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha confirmado que un camionero, cuyo sustento dependía de la carretera, tiene derecho a cobrar la prestación por incapacidad permanente total tras perder la visión en un ojo. Un fallo que pone de manifiesto la complejidad de definir la incapacidad laboral y la importancia de considerar las particularidades de cada profesión.
La pesadilla visual que cambió su vida
Todo comenzó en enero de 2023, cuando el conductor, cuya identidad no ha sido revelada, se vio obligado a dejar su trabajo tras perder la visión en un ojo. El informe de valoración inicial ya señalaba la visión monocular y problemas respiratorios, pero la revisión de febrero de 2024 confirmó lo que ya era evidente: el ojo derecho no tiene posibilidad de mejora, ni siquiera con gafas. La agudeza visual se ha desplomado a 0,25, mientras que el ojo izquierdo mantiene una visión perfecta. Un contraste brutal que le obliga a evitar el uso del ojo afectado, temiendo visión doble y, con ello, un riesgo inaceptable.
La Seguridad Social, sin embargo, argumentaba que la pérdida de visión en un solo ojo no es, por sí misma, causa suficiente para una incapacidad permanente total. La entidad abogaba por explorar alternativas laborales, incluso en el sector del transporte, o la posibilidad de conducir vehículos de menor tonelaje. Una postura que ignoraba, según el trabajador y su letrado, la naturaleza específica de su profesión: la conducción de camiones pesados, donde la visión binocular es un requisito indispensable.
Lo que nadie cuenta es el riesgo para terceros. El camionero, especializado en este tipo de transporte, se enfrenta ahora a la imposibilidad de seguir ejerciendo su oficio. Sumado a la pérdida del permiso de conducir, el despido y los problemas para calcular distancias, la apnea del sueño agrava aún más su situación. La Seguridad Social parecía olvidar que no todos los trabajos requieren la misma exigencia visual.

La sentencia: un punto de inflexión
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha marcado un punto de inflexión al considerar que, en profesiones de alta exigencia visual como la conducción de camiones o el manejo de grúas, la pérdida de visión en un ojo justifica el reconocimiento de la incapacidad permanente total. La sentencia, que fija una base reguladora de 1.319,69 euros mensuales (el 55% de su salario base), subraya la peligrosidad y el riesgo para terceros que implica esta profesión.
La justicia ha evitado caer en criterios genéricos y automáticos, analizando en detalle las exigencias concretas del oficio. No se trata de una cuestión de inhabilitación absoluta, sino de evaluar la capacidad real del trabajador para desempeñar su labor de manera segura y eficiente. Una victoria para aquellos que, como este camionero, ven truncada su carrera profesional por circunstancias ajenas a su voluntad.
La ley es clara: la profesión de conductor de camiones requiere visión binocular para calcular distancias y garantizar la seguridad. Esta sentencia no solo valida los derechos de este trabajador, sino que sienta un precedente importante para futuras reclamaciones similares. La cifra habla por sí sola: 1.319,69 euros mensuales, una pequeña compensación por una vida dedicada a la carretera, ahora truncada por la pérdida de la vista.