Bombardeos israelíes golpean líbano: al menos siete muertos
La escalada en la región se intensifica: al menos siete personas perdieron la vida y más de cincuenta resultaron heridas en dos ataques israelíes contra territorio libanés este domingo. El impacto más devastador se registró en la zona de Jana, al sur de Beirut, dejando una estela de dolor y preocupación en la ya tensa situación.
Balance trágico en jana: víctimas civiles y una niña entre ellos
El Ministerio de Salud libanés confirmó un balance final de cinco fallecidos en Jana, incluyendo a una niña de tan solo 15 años y dos ciudadanos sudaneses. 52 heridos, ocho de ellos menores, también fueron atendidos por las autoridades sanitarias. La cifra, según el centro de operaciones de emergencias, refleja la brutalidad del ataque, que ha exacerbado el sufrimiento de la población civil en la zona.
Pero hay un detalle que agrava aún más la situación: el segundo ataque, perpetrado contra un coche en Tul, cerca de los pozos de Fajr al Din, se cobró la vida de un padre y una madre, dejando huérfanos a sus dos hijos, de nueve y 15 años, quienes resultaron heridos en el incidente. La imagen de estos niños, buscando a sus padres entre los escombros, es un crudo recordatorio de la tragedia que se vive en Líbano.

El contexto de la escalada: hezbolá y la pérdida de jamenei
El Ministerio de Salud libanés actualizó el balance general de víctimas desde el inicio de los ataques israelíes a gran escala, cifrándolo en 1.461 muertos, 129 de ellos menores, y 4.430 heridos, incluidos 443 menores. Estas operaciones, que incluyen la invasión del sur de Líbano, son presentadas por Israel como una respuesta al lanzamiento de proyectiles por parte del partido-milicia chií libanés Hezbolá. El detonante, según fuentes oficiales, fue el asesinato del antiguo líder supremo de Irán, Alí Jamenei, el pasado 28 de febrero.
La cifra habla por sí sola: más de mil cuatrocientos muertos y cuatro mil cuatrocientos heridos desde que se intensificaron los ataques. La comunidad internacional observa con creciente inquietud cómo la región se desliza hacia un abismo de violencia, con consecuencias impredecibles para la estabilidad global.