Asunción: lluvia y calor extremo este domingo. ¿cómo prepararse?

La humedad se instala con fuerza en la capital paraguaya. Un 71% de probabilidad de lluvia, temperaturas que alcanzarán los 34°C y una sensación térmica que podría ser aún mayor. Los habitantes de Asunción deben prepararse para un fin de semana climático complicado.

Pronóstico para el domingo: un día de contrastes

Pronóstico para el domingo: un día de contrastes

El Servicio Meteorológico Nacional pronostica un día nublado con lluvias persistentes, especialmente durante la noche, con un 55% de probabilidad. La máxima temperatura alcanzará los 34 grados Celsius, mientras que la mínima descenderá a 23°C. Esta combinación de factores, sumada a la alta nubosidad (88%), puede generar un ambiente incómodo y potencialmente peligroso.

Asunción, ubicada en el corazón de Paraguay, se caracteriza por un clima subtropical húmedo. La ciudad experimenta veranos calurosos y húmedos, con temperaturas que a menudo superan los 40°C de sensación térmica, exacerbadas por el efecto “isla calor” y el viento proveniente de Brasil. El invierno, aunque más fresco, también puede presentar días de heladas.

El cambio climático agrava esta situación. El país, con una pérdida alarmante del 90% de su cobertura boscosa en las últimas décadas, se vuelve más vulnerable a eventos climáticos extremos. Esta deforestación, impulsada principalmente por la expansión ganadera y agrícola, contribuye a la desertificación y a la alteración de los patrones de lluvia.

Paraguay, según la clasificación de Köppen, presenta tres tipos climáticos: subtropical húmedo en el sur, tropical de sabana en el oeste y norte, y semiárido cálido en el noroeste. El verano, temporada de mayor acumulación pluvial, puede superar los 40°C, mientras que el invierno puede descender hasta los 0°C. La diferencia de temperatura entre el mes más cálido y el más frío ronda los 10 grados, un claro indicativo de la inestabilidad climática.

La Cámara de Diputados paraguaya rechazó en 2009 el proyecto “Deforestación Cero”, un golpe para los esfuerzos de conservación. La realidad es que la pérdida de bosques no solo afecta el clima local, sino que también amenaza la biodiversidad y la seguridad hídrica del país.

La cifra habla por sí sola: el 1 de octubre de 2020, la temperatura máxima registrada en Asunción alcanzó los 42.8 grados Celsius. Un recordatorio de la intensidad del calor que puede experimentar la ciudad. Y el 27 de junio de 2011, el termómetro bajó hasta -1.2°C. Un contraste extremo que refleja la inestabilidad del clima paraguayo.

La situación exige una mayor conciencia sobre la importancia de la sostenibilidad y la necesidad de políticas que frenen la deforestación y protejan los ecosistemas. Ignorar estas señales no es una opción.