Aoun: negociación con israel, única vía para evitar un nuevo conflicto
Beirut – El presidente libanés, Joseph Aoun, ha lanzado una advertencia contundente este domingo, instando a la comunidad internacional a intervenir para poner fin a la escalada de violencia entre Israel y el Líbano. En una rueda de prensa celebrada en Beirut, Aoun insistió en que la diplomacia, y no la confrontación, es la única vía viable para evitar una catástrofe humanitaria de proporciones incalculables.
El líbano, cansado de guerras: un llamamiento urgente
“Nuestro pueblo está agotado de las guerras”, declaró Aoun con un marcado tono de frustración. “Estamos en contacto con países amigos para que intervengan y pongan fin a esta locura perpetrada por Israel, que parece decidida a replicar en el sur del Líbano lo que ha hecho en Gaza.” La referencia a la devastación en la franja palestina subraya la gravedad de la situación y el temor a una repetición de ese escenario en territorio libanés.
La guerra, que se inició el 2 de marzo tras un ataque de Hezbolá, ha cobrado ya un alto precio en vidas humanas y ha dejado al Líbano sumido en un estado de incertidumbre. Las cifras oficiales hablan de más de 400 mártires y 4.000 heridos, además de la destrucción de miles de viviendas y el desplazamiento forzoso de más de un millón doscientos mil personas. Una realidad desgarradora que, según Aoun, exige una solución negociada.

La resistencia al diálogo: un obstáculo en el camino
Pero el camino hacia la paz no está exento de obstáculos. Aoun criticó a “algunos” actores internos que se oponen a la negociación, aludiendo directamente a Hezbolá, grupo chiíta libanés que ha intensificado sus ataques contra Israel y se muestra reacio a sentarse a la mesa de diálogo mientras el Ejército israelí mantenga su presencia en el sur del Líbano. La postura de Hezbolá, profundamente arraigada en la defensa de la soberanía libanesa y en el apoyo a Irán, complica aún más el panorama diplomático.
Aoun, sin embargo, enfatizó que “la diplomacia no es rendición”. Citó el ejemplo de Gaza, donde, a pesar de la destrucción masiva y la pérdida de miles de vidas, las partes finalmente se sentaron a negociar. “¿Vamos a la negociación o a la guerra?”, se preguntó retóricamente, subrayando la urgencia de buscar una salida pacífica al conflicto.
Tensiones internas y la amenaza de la guerra civil
El presidente también abordó las crecientes tensiones internas en el Líbano, alertando sobre la posibilidad de una guerra civil. “La mano que se extienda contra la paz civil será cortada”, sentenció, buscando apaciguar los temores de una escalada de violencia interna. La reciente ilegalización de las actividades armadas de Hezbolá por parte del gobierno libanés, en un intento de cumplir con las resoluciones internacionales, ha exacerbado aún más las tensiones, pero Aoun insistió en que las posibilidades de un conflicto interno son “ilusiones”.
El nuevo ciclo de hostilidades entre Israel y Hezbolá ha reavivado el temor a un estallido de violencia a gran escala, recordando a la población libanesa los trágicos episodios del pasado. La comunidad internacional observa con preocupación, consciente de que una escalada en el Líbano podría tener consecuencias devastadoras para la región y para la estabilidad global. La diplomacia, aunque compleja y llena de desafíos, sigue siendo la única esperanza para evitar un nuevo baño de sangre.
El riesgo es palpable: la situación en el Líbano se asemeja peligrosamente a un polvorín, con el potencial de encender una conflagración que arrastre consigo a toda la región.