Alivio y dolor: familia de francisca cadenas acepta el final de una búsqueda de nueve años
Hornachos (Badajoz) se enfrenta a un dolor palpable tras la confirmación definitiva de la muerte de Francisca Cadenas, desaparecida desde mayo de 2014. Sus hijos han expresado un agridulce alivio al conocer el desenlace, pero la familia se enfrenta ahora a un duelo profundo y a la necesidad de buscar justicia tras nueve años de incertidumbre.
“Nos han destrozado emocionalmente”: la familia de francisca cadenas reacciona a la confirmación de su muerte
“Es una alegría inmensa, maravillosa poder conocer al menos el destino final de nuestra madre”, declaró Javier Meneses Cadenas, uno de los hijos de la desaparecida, durante una emotiva rueda de prensa en Hornachos. Sin embargo, la euforia se diluye en la profunda tristeza que embarga a la familia, quien ha vivido durante años con la angustia de no saber qué ocurrió con Francisca.
La noticia, confirmada por la UCO, ha traído un alivio que, aunque pequeño, se siente como un respiro tras una larga noche de tormento. “La verdad que la noticia fue en cierta parte un alivio para toda la familia, pero nos queda una fase muy dura que es pasar un duelo por la muerte de nuestra madre”, aseguró Javier. El reconocimiento a la labor de la UCO y a la solidaridad del pueblo de Hornachos y localidades cercanas, así como de los medios, fue constante en sus declaraciones.
José Antonio Meneses, otro hermano de Francisca, recordó la angustia de su abuela, Ana, quien dependiente de cuidados, pedía luchar por saber qué ocurrió. “Recuerdo las imágenes de mi abuela Ana el último día que fui a verla que me dijo dice lucha por saber qué ocurrió aquí”, reveló, con la voz entrecortada. Esa imagen, grabada a fuego, lo mantuvo firme durante casi una década.
“¿Cómo ha vivido esta familia durante nueve años sabiendo que a su madre la han asesinado?”, se preguntó José Antonio, con un tono de indignación palpable. “Y que esas personas vivían a escasos metros de nuestro domicilio”. La familia ha pedido justicia y confía plenamente en el trabajo de la UCO para que se haga justicia. La investigación, que ha culminado con la identificación de los responsables, ha sido un proceso doloroso y complejo.
Agradecieron el apoyo incondicional del pueblo y de las comunidades cercanas que los acompañaron durante la búsqueda. “Por lo menos vamos a poder descansar entre comillas”, admitió Diego Meneses, otro de los hijos de Francisca. El apoyo vecinal fue un pilar fundamental en los nueve años de lucha, una constante demostración de humanidad.
Javier Meneses también hizo un llamamiento a la sociedad para que no olvide a las personas desaparecidas en España, quienes sufren un silencio y una falta de apoyo emocional que dificultan enormemente el proceso de duelo. “Los familiares de las personas desaparecidas nos sentimos solos con respecto a ayuda emocional”, afirmó. La experiencia de la familia Cadenas es un recordatorio de la necesidad de una mayor atención y recursos para los familiares de desaparecidos.
A pesar del alivio que supone conocer el destino de Francisca, la familia se enfrenta a un futuro incierto, lleno de dolor y de la necesidad de procesar una pérdida irreparable. “Es una alegría inmensa, maravillosa, pero a la vez una etapa que tenemos que comenzar ahora transitar por ella”, concluyó Javier Meneses, con la voz cargada de emoción. La búsqueda ha terminado, pero el camino hacia la superación apenas comienza.