Coraje, ímpetu, desaliento, esfuerzo, orgullo, pasión, carácter y devoción podrían ser algunos adjetivos para definir lo que significa el Dessafio para todos los que componen esta prueba. Desde los ciclistas hasta sus seguidores, pasando por los organizadores y, sin olvidar, a todos los voluntarios que participan cada año. Es el caso del Club Ciclista Buenavista de Frailes. Un grupo de ciclistas y aficionados que edición tras edición del Dessafio participan de forma activa, ya sean los ciclistas haciendo la prueba como el resto del club ayudando como voluntarios. “El Dessafio sin voluntarios sería imposible de hacer”, afirma Miguel Ángel Garrido.

El Club Ciclista Buenavista comenzó en el año 2011 como consecuencia de una afición, cada vez mayor, por la bicicleta. Durante el año, sobre todo en verano, realizan rutas ciclistas para coger fondo y disfrutar del compañerismo y amistad de sus colegas del club.

La aparición del grupo Buenavista ha hecho que surjan más amantes de la bicicleta, que animados por el buen ambiente del grupo, se han unido a él y cada año se ponen a prueba con el Dessafio. “Para el club, el Dessafio supone la prueba por excelencia de bicicleta de montaña”, asegura su presidente, Juan Jaén. A lo que su esposa, Inma Lebrón añade que le encanta participar como voluntaria. “Este año he podido ayudar en un accidente y eso es muy gratificante”, añade la frailera. 

Y es que son muchos los fraileros que entrenan duramente para poder llevar a cabo la prueba. El Club Buenavista aporta su granito de arena en su elaboración, poniendo especial interés en su valor turístico para la zona de la Sierra Sur de Jaén por la que pasa. Frailes, Alcalá la Real, Castillo de Locubín y Valdepeñas de Jaén aunan fuerzas para darse a conocer y atraer viajeros que vienen siguiendo a los 1500 ciclistas que participan cada año. “En todo este tiempo podemos decir que los objetivos se han cumplido con creces, prueba de ello es la proliferación de ciclistas en nuestra zona”, afirma Juan Jaén.

En definitiva, el Club Ciclista Buenavista es un ejemplo de como una afición vivida con pasión y entusiasmo es capaz de trasmitirse y llegar a otras personas. Un ejemplo de compañerismo y amistad en un mundo cada vez más egoista y egocéntrico.