Compañerismo, deporte y fe se unen para hacer del pasado domingo un día muy especial. La parroquia Santa  Lucía Mártir, con la ayuda de catequistas y miembros de la iglesia, organizó ayer una jornada de convivencia en Hoya del Salobral .  Un evento destinado a que los participantes saborearan los placeres de la amistad, bañados del paisaje del lugar y de una buena comida.

La jornada comenzó a las 8:30 de la mañana cuando parte del grupo partió caminando hacia el cerro. Poco más de dos horas de trayecto que culminaron a orillas de la ermita con los niños y mayores exhaustos.  Aunque no fue excusa para que los pequeños comenzarán sus juegos, que no cesaron en todo el día.

Poco antes de la comida, a la 1, se celebró la misa en la que también participaron los niños que había allí presentes.

Una vez finalizada, se preparó entre todos el banquete que disfrutaron con suculentos manjares, tradicionales de la zona y que no faltan en ninguna comida que se precie.  Un momento de armonía que fue saboreado por todos.

Ya por la tarde el conjunto de niños que forma el grupo Kairos llevó a cabo una gymkana que había organizado para que participarán el resto de niños. Una actividad muy divertida en la que acabaron jugando los mayores a la par que los niños.

En definitiva,  una jornada de convivencia que cumplió su objetivo y que regaló a los presentes un día de esos de los que reconfortan el alma y el cuerpo para volver a la rutina al día siguiente.