Tradición y vanguardismo se aúnan más que nunca en la vigésima edición de la Fiesta del Vino de Frailes. Unas jornadas que fueron transmitidas segundo a segundo por el grupo de blogueros de viajes que visitaron el pueblo guiados por el vecino y humorista Rafa Frías. Con el hashtag #saboreaFRAILES hicieron de la villa un municipio 3.0.

La fiesta comenzó el día anterior en el barrio conocido como Plaza de Toros –aunque no existe tal ruedo-, con la degustación de uno de los platos típicos del municipio, la morcilla. Así como de vino de algunos viticultores de la zona. Todo ello bañado del cante y baile de un grupo flamenco. Una demostración de gastronomía y tradición como apertura de la fiesta grande del día siguiente.

La vigésima edición de la Jornada Vinícola y Gastronómica tuvo como novedad la presencia del grupo de blogueros que vinieron acompañando a Rafa Frías. Lo que quizá pudo pasar por alto para los que estaban presentes en el evento fue mundialmente conocido a través de la red social Twitter, así como en Facebook, en esta parte gracias a la técnico de turismo, Fuensanta Aranda. Jóvenes apasionados de los medios sociales que hacen de ellos una herramienta para dar a conocer su pueblo, cada uno en su terreno de trabajo.

Precisamente fue Rafa Frías, vecino frailero y humorista, al que se le ocurrió la idea de traer a sus colegas blogueros para “aportar sus granito de arena” y que se conozca más el pueblo. “Espero que entre todos les podemos transmitir el amor que le tenemos a nuestro pueblo”, explicó Rafa Frías. El joven frailero ha creado con sus compañeros “bloggers” un grupo llamado La Voz Viajera en el que comparten sus experiencias e informan acerca de cosas relacionadas con los viajes. Además, forma parte de la Asociación andaluza de blogueros de viajes.

Con la intención de presentar el pueblo a sus amigos, Rafa Frías se puso en contacto con la técnico de turismo, Fuensanta Aranda, para preparar una visita guiada por los puntos más importantes del pueblo. Una ruta que comenzó en la famosa plaza del Nacimiento, en la que tuvo lugar una improvisada actuación de teatro de algunos vecinos en el lavadero, lugar de reunión hace décadas y que sirvió como introducción de la ruta turística.

Después de esto, ya al mediodía, comenzó la fiesta como tal con la presentación de las jornadas. Este año a cargo del presidente de FECOAN, Manuel Piedrahita. El mismo habla de su experiencia cuando visitó por primera vez Frailes. Le impresionó el agua y sus paisajes. Hizo referencias constantemente a Manuel Ruiz “El Sereno” y a vivencias pasadas con él. “Si un pintor recogiera toda la belleza de Frailes, yo me llevaría ese cuadro a mi casa”, narró el pregonero. Además, habló del vino y dio la enhorabuena a los viticultores del municipio, de los que alabó el estado de las viñas que pudo ver a su paso por el pueblo. “El vino hay que asociarlo a los sentimientos y a la amistad”, filosofó Piedrahita.

Ya en el Recinto Ferial, lugar que acoge a esta popular fiesta, algunos de los comerciantes gastronómicos del municipio tuvieron un stand llenó de productos totalmente artesanales y típicos de Frailes. Entre todos ellos, este año destacó el formado por la Asociación de Padres y Madres del colegio Santa Lucía de Frailes. Los niños, guiados por una iniciativa escolar han creado una mini empresa encargada de crear productos, en este caso delantales, y venderlos. Con el dinero recaudado realizarán un viaje. Cada alumno aporta 2€ como capital de inicio para comprar el material. Llevan varios meses trabajando en el proyecto, y en estas Jornadas Vinícolas y Gastronómicas pudieron mostrar su trabajo con gran éxito y muchas ventas.

Por otro lado, los que hayan venido a Frailes este fin de semana pueden disfrutar de la primera edición de la Muestra Gastronómica Tradicional. Participan varios bares del pueblo y se trata de una ruta en la que se pueden degustar platos típicos del pueblo como cocido con relleno o torreznos con tomates y chorizo. Algo parecido a la Ruta de la Tapa, pero con comida tradicional.

En definitiva, unas jornadas llenas de sabor que traspasaron todas las fronteras y que cada vez más se están convirtiendo en seña significativa de la villa de Frailes.