Constancia y sacrificio en la octava edición de la carrera ciclista de montaña de la Sierra Sur de Jaén. Centenares de personas se reunieron ayer en torno a los 1.400 ciclistas que participaron en una de las pruebas más famosas de la zona. El recorrido de 100 kilómetros, que pasa por los municipios de Alcalá la Real, Castillo de Locubín, Frailes y Valdepeñas de Jaén, y el desnivel de 3000 metros, hacen que esta carrera sea muy codiciada por los amantes de la bicicleta. Frailes fue el pueblo anfitrión de este año, de dónde salió y concluyó la carrera. Decenas de personas, entre voluntarios, miembros del club ciclista Buenavista y del Ayuntamiento se encargaron de prepararlo todo para que los asistentes pudieran disfrutar el evento.

La carrera comenzó a las nueve de la mañana y atravesó el municipio hasta situarse a las afueras, de donde partieron oficialmente los ciclistas. Cuatro horas y veinte minutos después cruzaron la línea de meta José Luis Carrasco y Manolo Beltrán. Lo hicieron juntos aunque Carrasco entró unos instantes antes que Beltrán. Los ciclistas profesionales llegaron alrededor de diez minutos antes que el tercero y aseguraron que el Dessafío es una prueba “dura pero satisfactoria”. Carrasco declaró que su siguiente meta es la prueba de Cazorla, dentro del Open de España. Por su parte Beltrán suspiró al ser preguntado por la siguiente edición del Dessafío. “Sé que no aparento la edad que tengo, pero pensar en el 2016 con 45 años no es fácil”, afirmó el ciclista.

El tercero en llegar fue Javier Chacón, de Vélez Rubio, Almería. Ciclista de afición y devoción aseguró que la carrera había sido difícil porque no conocía la zona, pero que había merecido la pena. Aunque pertenecía a un equipo, lo dejó atrás y llegó a la meta en solitario.

El cuarto puesto de los 1.400 participantes fue para José Jiménez, de Cazalilla, Jaén. En décimo lugar quedó el frailero José Cano Sánchez, con un tiempo de cuatro horas y cuarenta y cuatro minutos.

A partir de ese momento, la meta fue un coladero de ciclistas que iban llegando. Un auténtico disfrute para familiares y amigos que veían como sus seres queridos cumplían su objetivo, ya no de ganar, sino de completar el recorrido. Y es que aparte de la pasión por este deporte, detrás de cada participante hay una historia distinta. Ese fue el caso de Juan Antonio Bolaños Chica, del equipo Mancha Real Bike Team, que participó en la prueba para homenajear a su amigo, Juan Pedro Lucena, fallecido en febrero tras sufrir un accidente. Por él llegó a la meta después de mucho sufrimiento.

Como novedad de esta edición del Dessafío, la noche anterior a la carrera, se llevó a cabo una cronoescalada nocturna por las calles del municipio frailero. Una contrarreloj por categorías en la que obtuvo el mejor tiempo de su categoría, máster 30,José Cano, que recorrió seis kilómetros en diez minutos. Quedó cuarto en la clasificación general de la crono.

En un plano menos profesional, pero no por ello de menor mérito, Pedro Javier Zafra Ibáñez llegó el primero del club ciclista Buenavista. Un grupo de aficionados a la bicicleta entre los que ya hay grandes corredores. Consiguió medalla de oro al llegar antes de seis horas y media.

Otro grupo que está realizando una gran labor es la asociación Vida Ciclista. Uno de los organizadores, Miguel Ángel Cañada, de Mancha Real explicó el trabajo de la asociación por concienciar a ciclistas y automóviles de la importancia de respetarse para salvar vidas.

Para terminar la jornada, y antes de la entrega de premios, todos los participantes y acompañantes disfrutaron de una comida de convivencia en el Recinto Ferial de Frailes, en la que degustaron patatas, filetes y chorizo, sin duda, un buen puñado de ingredientes para retomar las fuerzas tras una jornada de convivencia al fin y al cabo.

 

Publicado en la edición impresa de Diario Jaén del día 4 de octubre de 2015.