Experiencia y oportunidad. La Junta de Andalucía ha puesto en marcha un Plan de Empleo para ofrecer trabajo a los jóvenes, menores de 30 años, durante seis meses. Una oportunidad para aquellos parados que no encuentran la forma de ganar experiencia en su ámbito laboral.

En Frailes se han contratado a siete personas, en los puestos de peones, vigilantes de seguridad y agentes de desarrollo.

Es el caso de David Rosales López y Lucía Belén Lebrón Zafra. Dos fraileros con muchas ganas de trabajar y pocas opciones para hacerlo. Desde ahora hasta dentro de seis meses, serán trabajadores del Ayuntamiento de Frailes.

El joven frailero estudió un ciclo formativo de grado medio en Administración y Finanzas. Posteriormente, y dadas las pocas oportunidades laborales que encontró, probó suerte en la seguridad privada. Tras realizar las prácticas pertinentes asociadas a la formación, solo encontró empleos temporales. “Es lo que más me gusta, pero no se dan las circunstancias que se necesitan”, asegura el joven.

Considera que este trabajo es una oportunidad para ganar experiencia, “que es lo que te piden las empresas cuando vas a buscar trabajo”. Su labor en el Ayuntamiento de Frailes consistirá en abrir y cerrar el pabellón deportivo por las tardes, cuatro días a la semana.

David Rosales López se describe como una persona sencilla, a la que le gusta el gimnasio, salir con los amigos y el fútbol. Este trabajo es el escalón que el joven necesita para continuar en su empeño por trabajar en el ámbito de la seguridad privada. Se encuentra muy entusiasmado, aunque no ve igual a sus vecinos de la misma edad. “Veo el futuro de los jóvenes de Frailes muy malo porque les falta motivación para trabajar”, Rosales López afirma que cuando se presentó esta oportunidad de empleo, “poca gente la solicitó, teniendo en cuenta el gran número de jóvenes desempleados que se convocaron”. Del mismo modo, considera que se podría hacer más de lo que se hace por los jóvenes en Frailes.

Lucía Belén Lebrón Zafra es una joven frailera dispuesta a trabajar todo lo que sea necesario. Con 22 años es otra de las seleccionadas para trabajar en el Ayuntamiento dentro del Plan de Empleo Joven. Su función, al igual que la de su compañero David Rosales, es la de vigilante de las instalaciones deportivas del municipio.

Con apenas 16 años dejó los estudios para empezar a trabajar. Desde cuidadora de niños hasta camarera, pasando por la aceituna, Lebrón Zafra no ha parado de trabajar en ningún momento. “En lo que más me gusta trabajar es de repartidora o de relaciones públicas, que es lo que mejor se me da”, explica la frailera.

Considera este empleo del Ayuntamiento como otro cualquiera. “Entiendo que para los que está relacionado con su formación supone una oportunidad de ganar experiencia”, añade Lucía Belén Lebrón.

Le gusta jugar al pádel y pasar tiempo con su familia y amigos. Considera la situación de los jóvenes del municipio mala y cree que se deberían crear empresas productivas que dieran empleo a los jóvenes. “Además, hay otras instalaciones que necesitan personal para encargarse de ellas”, puntualiza Lebrón Zafra.

En última instancia cree que se podría hacer mucho más, pero que faltan ganas de luchar.