Color y diversión. Para la mayoría de la gente, la palabra carnaval es sinónimo de alegría. Es una excusa para reunirse con amigos, evadirse del día a día y por unas horas preocuparse solo de pasarlo bien con los demás. Por estas características es que esta fiesta se ha convertido en una de las más esperadas del año.

El pasado sábado se celebró en el municipio frailero su particular fiesta de disfraces. Desde los más pequeños hasta los mayores, desfilaron por las calles del pueblo, en una tarde noche que, aunque no lluviosa, sí muy fría.

Los personajes más conocidos de la televisión y del cine se vieron emulados con sorna y mucha imaginación. Y del mismo modo, los clásicos de toda la vida también tuvieron su representación.

El concurso que se disputaba le añadió un ingrediente más a esta receta de la diversión. De este modo, en la categoría infantil el tercer premio fue para dos niñas que iban del programa culinario, Máster Chef. El segundo puesto fue para una pequeña enanita azul, y el primer ganador de los más pequeños fueron un grupo de Pipis Calzaslargas.

En la categoría adulta individual, el tercer premio fue para una enfermera muy atrevida, José Manuel Romero. El segundo galardón cayó en manos de un Elvis muy particular. Y el primer premio fue para una familia transformada en los divertidos personajes de Shrek.

Por último, en la categoría general de grupos, en tercer lugar quedó un grupo muy numeroso de abuelas. El segundo puesto fue para los chicos y chicas de primero de la ESO, emulando a Alicia en el país de las maravillas. Y el primer premio cayó en una caja de cervezas Cruzcampo, un grupo de jóvenes vestidos de botellines de cerveza.

Ideas originales y divertidas para pasar una jornada agradable sin más obligación que la de olvidarse de todos los problemas diarios, aunque sea por unas horas.