El socialismo alcalaíno, la militancia, eligió a Carlos Hinojosa nuevo alcalde del municipio tras el adiós precipitado —“de la noche a  la mañana”, según el propio Hinojosa— de Elena Víboras, consejera de Agricultura y Pesca de la Junta, ausente ayer en una cita crucial para su partido. Juan Ángel Pérez, concejal de Urbanismo, sumó cincuenta y tres votos frente a los sesenta del vencedor de las primarias, que superaron el 90 % de participación (113 de 128). Tres afiliados votaron en blanco.

La tarde noche era tan tranquila en Alcalá que solo el murmullo que salía de la calle Abad Moya alertaba de que se fraguaba un cambio político capital. El “sex shop” ubicado junto a la sede del PSOE alcalaíno estaba cerrado; el partido estaba caliente, pues los militantes entraban y salían sudando, como si fuese agosto.

Juan Ángel Pérez —la camisa elegante, el cabello desenfadado— abandonó momentáneamente el hervidero en torno a las nueve y media de la noche, una hora después del comienzo de las votaciones. Aprovechó el candidato para dialogar con Santiago Collado, presidente de la Asociación de Vecinos Fuensomella, de la urbanización Fuente del Rey. La prensa local —eclipsada por la voracidad periodística del corresponsal Juan Rafael Hinojosa— sintonizaba cuanto podía: cualquier conversación sugería hacia qué costado apuntaba el PSOE.

—¡Hombre, qué pasa! —saludó Rafael Hinojosa, edil de Cultura, a Santiago Campos, reportero provincial.

—Van por la “L” —se escuchaban voces desde dentro, al tiempo que la expresión “participación masiva” ganaba terreno en el discurso de la noche. Al final, la sentencia perdió: la retórica cayó del lado de “ejemplo de democracia”, el mantra de la cita.

Junto a los letreros “PSOE Andalucía Alcalá la Real” y “Juventudes Socialistas” había una señal de tráfico: prohibido aparcar a ambos lados. Pero había un coche.

Los tercios de cerveza —me parecieron de Cruzcampo— persiguieron a los afiliados, que luego de votar bebieron: aquello era una fiesta.

—Han traído tres cajas —puntualizó Juan Rafael Hinojosa, un datero al quite.

En la puerta se postró un rato, bajo la coartada del cigarro, José López, concejal de Promoción Social, Comercio y Turismo, el hombre que nunca fue el tercer aspirante. Su hermano, Felipe López, que ya reposa en el Senado, hizo de presidente de la mesa.

—Qué noche más fresquita— dijo una señora a pie de calle.

—Qué calor hace dentro —expresó otro.

—Esto va de puta madre —celebró Antonio López, que esperaba el desenlace sin emoción: el movimiento sísmico que lleva a Víboras a Sevilla lo empuja a él al Ayuntamiento de Alcalá.

—¡Viva la democracia! —gritó Paco Martín, exalcalde alcalaíno, el tercio de cerveza rozaba La Mota.

Un silencio de velatorio devino en la sede: López cogió el micrófono, que no funcionaba, para anunciar los resultados. Antes, habló de las bondades del “demos”: “¡Una lección de democracia!”, remató. Un temor inquietó al corresponsal de Frailespático: si entre el gentío merodeaba Georgie Dann, la canción del verano de 2014 nacería en territorio alcalaíno y no en Frailes, sobrado de fiestas últimamente.

Conocida su victoria por siete papeletas de ventaja, Carlos Hinojosa elevó el puño, el izquierdo, y poco después abrazó automáticamente a Juan Ángel Pérez, que llevó su derrota ya no con dignidad, sino con naturalidad: no dejó de sonreír y departir con quienes se le acercaban.

Carlos Hinojosa recibe las felicitaciones de los suyos mientras Juan Ángel Pérez se retira del tumulto

La procesión hacia el nuevo alcalde discurrió sin incidentes: todos abrazaban a Hinojosa. El momento más emocionante lo protagonizó con su padre, que se lo comió a besos.

El estribillo de la internacional, interpretado por los asistentes, ya había coronado las primarias socialistas, inéditas hasta ayer en Alcalá.

Carlos Hinojosa atendió a los medios cuando la euforia menguó. Tres grabadoras apuntaban a su boca. El cuchicheo tenía el volumen al máximo de manera que las primeras declaraciones del ya alcalde precisaban subtítulos a menos que el receptor estuviese a veinte centímetros de Hinojosa:

—Trabajaremos con intensidad por el municipio y por su gente. Queremos que la participación ciudadana se extienda no solo a militantes, sino a simpatizantes y ciudadanos. Juan Ángel Pérez podría ser perfectamente alcalde mañana. Seguro que le llegará su momento. No hay sector crítico en el PSOE, no habrá que “integrar” a nadie. Mi prioridad es el programa electoral. El único cambio es la entrada de Antonio López como concejal. La cooperación con los colectivos de la ciudad es clave. El PP tendrá que enfrentarse a un liderazgo democrático.

Felipe López posó con los dos candidatos de las históricas primarias.

Juan Ángel Pérez, Felipe López y Carlos Hinojosa

La ausencia de Elena Víboras, que no acudió al acto por motivos de agenda, invita a la idea de la elipsis, que, en tanto que recurso literario, sugiere algo sin explicitarlo.

—El móvil no para de vibrarme —confesó el alcalde, que tomará posesión el próximo sábado. A su izquierda lucían los rostros de los anteriores máximos responsables municipales. Ahora, él es gestor de la ciudad de La Mota.

Retratos de los alcaldes alcalaínos