Sonidos africanos. El músico Nana Tsiboe dirigió una clase elemental de percusión en el Centro Juvenil con motivo de la celebración de Frailes, Arte y Cultura (FAC). Javier Peinado, Gonzalo y Mauricio Ejea, María y Lucía López, María Adela Mudarra, Mercedes Ruiz y Francisca Llorca fueron, entre otros, los participantes de un taller que se celebró ayer. Como sucedió el día anterior, los alumnos se pusieron en torno al “maestro”, que en esta ocasión fue Nana Tsiboe, natural de Ghana. Carmen Machuca, profesora de Inglés en el colegio Santa Lucía de Frailes, hizo de intérprete.

Pequeños siguen las indicaciones de Nana Tsiboe

Los primeros ejercicios tuvieron un objetivo claro: seguir ritmos. Tutelados por Tsiboe, los asistentes tocaban en diferentes grupos para trabajar la coordinación y la armonía. La implicación de los alumnos fue notable. Que hubiese menores y mayores enriqueció la actividad, pues unos y otros se ayudaban para completar con éxito las actividades propuestas por el músico africano.

Nana Tsiboe, con Mercedes Ruiz y Francisca Llorca, alumnas del tallerParticipantes tocan "bongós", en la clase de Tsiboe

El sonido de “bongós” y “congas” ganó intensidad, y despertó la atención de jóvenes, que se asomaban a las ventanas del Centro Juvenil para contemplar la clase práctica. “Fantástico, fantástico”, repetía Tsiboe al término de cada composición coral. El de Ghana también tocó su “shekereke”, una suerte de maraca enorme, para el disfrute de participantes y asistentes. Explicó también que la conga, también denominada tumbadora, es un instrumento membranófono de percusión de raíces africanas que fue desarrollado en Cuba. Por su parte, el bongó, según ilustró el artista, consiste en dos tambores pequeños de distinto tamaño que se tocan simultáneamente con las manos mientras se sostienen entre las rodillas. El bongó es un instrumento característico de la música latina y tiene mucha popularidad.

Nana Tisboe muestra su shekeré

El protagonista inesperado de la cita fue Jesús Illán, de dos años, que lo pasó en grande, y mostró su precoz habilidad como percusionista. “He estado en muchos países. He visto tocar a mucha gente. Mi madre me cuenta que yo empecé a hacerlo a los cuatro o cinco años. No he visto nada igual hasta hoy: Jesús tiene un talento artístico natural. Lo digo en serio. Puedo olerlo”, expresó Tsiboe, feliz por encontrar una promesa musical en un recóndito pueblo de Jaén.

Jesús Ilán toca el "bongó"