Notas musicales y melodías diferentes en una noche repleta de color y sabor. A las diez de la noche el bar El Cazador se encontraba repleto, como muy pocos martes se haya visto. La terraza a rebosar de gente esperando la actuación del alcalaíno Rafa Álvarez. Amigos suyos vitoreaban su nombre desde una de las mesas. El jóven derrochó talento y buen hacer en la quinta jornada de Frailes, Arte y Cultura. Canciones lentas con voz melódica compusieron su repertorio. El ambiente del local desprendia buenas vibraciones, armonía entre todos los presentes que disfrutaban del espectáculo.

Tras esta actuación, llegó el ritmo exótico de Nana Tsiboe y Steve Riv, una pareja de lo más dispar, que hizo su estreno como duo, anoche en El Cazador. Nunca un hombre vestido con un traje de nilo claro y unas deportivas había cautivado de esa manera a los fraileros y visitantes. Su música iba de los grandes éxitos de grupos de rock hasta las canciones con ritmo tropical más inesperadas. Todo ello, acompañado por los timbales y maracas de Nana Tsiboe, hacían de sus canciones algo único e irrepetible.

La gente se fue acomodando en sus asientos, las bebidas refrescantes en las manos y la mente viajando a lugares nunca visitados, todo provocado por el sonido que salía de los instrumentos de aquella pareja. Un noche para recordar y un espectáculo del que se podrá disfrutar, de nuevo, esta noche y mañana.