Expectación y emoción ante el paso de los ciclistas por Frailes. Los vecinos del municipio “se echaron al monte” para ver la vuelta ciclista a España a través del pueblo jienense de la Sierra Sur. Multitud de personas se reunieron en los alrededores de Frailes, para contemplar cómo los deportistas emprendían su marcha hasta el pueblo vecino de Valdepeñas de Jaén. En apenas cinco o diez kilómetros de recorrido había decenas de seguidores y curiosos emocionados ante la presencia de los grandes ciclistas que por primera vez cruzaron las fronteras de la villa de Frailes. La novena etapa de la vuelta llevó a los deportistas de Antequera a Valdepeñas de Jaén, 163 kilómetros entre olivos.

Alrededor de las cuatro de la tarde, la familia de Piedra, uno de los ciclistas que corrían en la vuelta, aún seguía escribiendo, con pintura en el suelo, el nombre de su hijo. Ante la pregunta de un grupo de chicas, explicaron quiénes eran y le repartieron camisetas para que animaran a su descendiente. Minutos después el grupo de jóvenes vitoreaba el nombre de un ciclista del que acababan de oír hablar por primera vez en su vida.

Este acto se podría haber repetido con muchos de los que allí había. Y es que no era tanta la emoción por ver a gente que conocían de sobra, sino por ver pasar la vuelta ciclista a España por un pequeño y humilde pueblo como es Frailes. Por otro lado, en una parte más alta de ese recorrido esperaban igual de ansiosos decenas de ciclistas aficionados, que no dejaron de pasar en todo el recorrido, antes y después de la vuelta. Ver a deportistas que comparten su pasión por las dos ruedas merecía subir a unos cuantos kilómetros de altura bajo las altas temperaturas de la tarde.

Al igual que ocurre con otros actos de este interés, la gente disfrutó al máximo antes, durante y después de que los ciclistas hicieran acto de presencia entre los olivos fraileros. Una experiencia que hizo del pasado domingo, un fin de semana muy especial.