Entrega y emoción en la celebración del Día del Corpus. Los fraileros han podido disfrutar hoy de un día repleto de sol y alegría, festejando el “día del Señor”. Desde bien temprano daba comienzo la procesión más colorida de todo el año. Calles y balcones adornados con sus mejores galas para homenajear la fe cristiana.

Como manda la tradición, desde ayer por la tarde, los vecinos de las calles por las que pasa la procesión, comenzaron la labor de adornar el asfalto fabricando alfombras naturales con símbolos religiosos y altares. Horas y horas de trabajo, que se alargó hasta bien entrada la noche, para lucir por la mañana resplandeciente ante la atenta mirada de todos los que han pasado por ellas.

A esta procesión se suma la luz que desprende la inocencia de los niños de comunión, que una semana después de su celebración, se han vuelto a poner el “traje de luces”.

Tras la procesión tuvo lugar la misa, en la que el coro ha tenido más protagonismo que en otras ocasiones, llenando la sala con la melodía de sus voces.

Todo en conjunto hace del Día del Corpus uno de los más disfrutados dentro de la religión católica. Asimismo ha dejado una imagen del pueblo llena de color, originalidad y buen hacer.