Conmoción y estupor en el municipio frailero. La sucesión de robos en una misma noche pone en alerta a los vecinos del tranquilo pueblo de la Sierra Sur de Jaén. La pasada noche, un vecino sufrió el robo de su vehículo en la puerta de su casa mientras dormía. Unas pocas calles más arriba, otro frailero se ha despertado con su coche con la puerta forzada y claros síntomas de haber intentado arrancarlo a la fuerza.

Francisco Anguita Rosales dejó su automóvil en la puerta de su casa, con las llaves puestas, antes de entrar a la misma. Al contrario de lo que suele hacer normalmente, debido a unas obras del Ayuntamiento delante de su domicilio, no lo metió en la cochera antes de irse a dormir. Al despertar por la mañana no estaba. “La calle está cortada por obras, pero aun así, quitaron la valla que impide el paso de vehículos y se lo llevaron marcha atrás”, explica el vecino afectado. Ha denunciado el robo a la Guardia Civil de Frailes y esta ha dado el aviso a nivel estatal. “Lo peor de todo es que dentro del coche llevo las herramientas de mi trabajo como electricista, que valen más dinero que el coche en sí mismo”, ha declarado Francisco Anguita Rosales. Se trata de un Suzuky Vitara azul, con matrícula de Jaén. “El depósito estaba medio vacío, por lo que no pueden haber ido muy lejos, pero al menos 60 kilómetros sí que podrían recorrer porque el coche gasta muy poco”, concluyó el frailero.

Casi al mismo tiempo, otro vecino del municipio pasaba por la misma experiencia, con la fortuna de que no han podido llevárselo, aunque sí le han causado varios destrozos. La puerta del conductor ha sido forzada, el volante roto a patadas y tenía los cables pelados. Además, la puerta del capó estaba abierta. Por algún motivo que se desconoce, los ladrones no han podido robarlo.

El tranquilo municipio de Frailes se encuentra conmocionado ante esta oleada de robos. Hace algunos días, unos ladrones entraron a robar a dos casas deshabitadas. Viviendas de antigua gente adinerada, que a día de hoy no están ocupadas, pero que guardan en su interior objetos de valor. Aunque no se han cuantificado oficialmente los daños producidos en estos robos, lo que sí es cierto es que la gente del pueblo se siente asustada, en un lugar que no acostumbra a padecer este tipo de incidentes.