Rodeados de los cuadros que la artista Carmen Esteo ha donado durante unos años al municipio de Frailes, dio comienzo la conferencia de inauguración de la décimo séptima edición de la Jornada Vinícola y Gastronómica del pueblo. Los asistentes a la misma, ataviados de sus mejores galas para la ocasión, podían escuchar de fondo, en la calle, los compases de los ensayos de lo que sería la actuación artística que podrían disfrutar más tarde. Una música que ya se ha convertido en la banda sonora de esta fiesta. Los pequeños actores esperaban ansiosos a que los políticos terminasen de hablar. Era la parte formal del acto, en la calle esperaban el sentimiento y las raíces de Frailes, al descubierto.

El Gerente de la fundación Caja Rural de Jaén, Luis Jesús García-Lomas Pousibet fue el encargado de dar el pregón de la jornada, acompañado en la mesa por el Alcalde de Frailes, José Manuel Garrido Romero, y la concejal de Festejos, Lucía Serrano del Moral. El carolinense García-Lomas Pousibet quiso inaugurar la fiesta frailera con un poema en el que hacía alusión a la historia agrícola del municipio. Como si de un vecino más se tratase enumeró los distintos personajes célebres del pueblo, así como sus costumbres. Hizo mención, también, al papel que jugó en todo su fundación, Caja Rural de Jaén.

Tras el pistoletazo de salida, los asistentes salieron a la calle para disfrutar en la conocida como “Plaza de los Amandos”, del espectáculo que Belén Ramos había preparado con el esfuerzo y la ayuda de un numeroso grupo de fraileros y fraileras. Se trataba de un conjunto de bailes y cantes tradicionales de Andalucía, de todas y cada una de sus provincias. El acto hizo homenaje a la Rondalla de Frailes y a su fundadora, Inmaculada Campos, presente en el evento. También evocaba a la famosa Semana Cultural que se celebraba hace algunas décadas en el municipio. Con alegría y salero el grupo de jóvenes bailó y cantó al son de las guitarras de Ernesto y Pedro Jesús Campos, y Juanjo Extremera. Refajos, mantones de manila y madroños, entre otros, pusieron la guinda del espectáculo. “Lo más emotivo de esto es que ya no se hacen estos trajes, los que aquí se ven son de los que las abuelas tenemos en los baúles guardados”, explicó Amadora Anguita, una vecina de Frailes, que sabe confeccionar estas vestimentas. Del mismo modo, el grupo de artistas quiso dedicar esta actuación al recientemente desaparecido, Manuel Ruiz “El Sereno”, embajador del municipio y de esta fiesta.

Bajo el intenso sol y después de haber disfrutado de tan grandísima actuación, alrededor de 2.000 personas, entre vecinos y foráneos, se encaminaron al Recinto Ferial, donde les esperaban todos los preparativos para disfrutar de la ya famosa comida del restaurador Miguel Montes. Aceite de oliva, embutidos de la tierra y potaje fueron algunos de las viandas que degustaron los asistentes. En las instalaciones, y como novedad de esta edición, algunos empresarios del municipio frailero colocaron puestos para mostrar sus productos a los visitantes y, de este modo, darse a conocer. Esta iniciativa se enmarca dentro del programa de Diputación de Jaén, “Degusta Jaén”. Además, había un punto de información turística para que todos los asistentes al evento pudieran dar su opinión de la jornada.

En definitiva, el día terminó con las calles repletas de gentes directas a continuar la fiesta en terrazas, al resguardo del sol, que irradió con intensidad para hacer más plácida la fiesta y que ésta se alargase hasta la noche. De cualquier modo, a la fiesta le pasa como al buen vino al que hace honor, que con el paso de los años mejora, y cuanto más envejece, más enamora.